395px

Carvoeiro

Fernando Delgadillo

Carbonero

'Como es que siendo medio día
te distingo como sombra
residuo de la noche
que has dejado en la vereda'.

Viene detrás de la montaña
y le acompaña el sol
trae su carga bien atada
y en su mula trae carbón.

Quince días entre la leña
alimentando el fogón,
verde el cerro, gris el humo
y negro su color.

La mañana le sonríe
y apunta al mediodía
madrugada en el camino
y su paso pierde prisa,
el pueblo le espera
ya su carga está vendida.

Sus monedas se perdieron en la cantina.

La bronquitis le abre el pecho,
ya perdió casi la voz
de regreso hacia su casa
con la noche se encontró...
su hacha le espera... y el carbón.

Comerciantes en la Villa
cargan bultos al camión
salen rumbo a la ciudad
de México.

Viene rumbo a la ciudad
aquel carbón
que solo se usa o se consume
de repente,
cuando brinca la ocasión.

Los hambrientos van en busca
de hamburguesas al carbón,
tiene el sabor a campo
del sencillo Filemón.

Los domingos en los parques
y después de la excursión
los anafres asan carne
celebrando la reunión,
en la casa ya se cuenta hoy día
con una instalación de gas,
para evitar las molestias
de andar buscando el carbón.

El carbón color de mugre
ensucia y mancha la visión
como poco se usa ya no causa
contaminación.

Lejos siendo medio día
se distingue tu color.
Verde el cerro, azul el cielo
y tú negro Filemón.

Como brillan las mañanas
y que poco brilla el sol
en las monedas que pagan
su monótona prisión.

El carbón color de mugre
ensucia y mancha la visión
como poco se usa ya no causa
contaminación.

Lejos siendo medio día
se distingue tu color.
Verde el cerro, azul el cielo
y tú negro Filemón.

Como brillan las mañanas
y que poco brilla el sol
cuando alumbra tantos que hay
como el borracho Filemón.

Carvoeiro

'Como é que sendo meio-dia
te reconheço como sombra
resíduo da noite
que deixaste na calçada'.

Vem de trás da montanha
e o sol o acompanha
traz sua carga bem amarrada
e na mula traz carvão.

Quinze dias entre a lenha
alimentando o fogão,
verde o morro, cinza a fumaça
e negro seu tom.

A manhã lhe sorri
e aponta pro meio-dia
madrugada na estrada
e seu passo perde a pressa,
o povo o espera
já sua carga tá vendida.

Suas moedas se perderam na cantina.

A bronquite lhe abre o peito,
já perdeu quase a voz
voltando pra casa
com a noite se encontrou...
sua machadinha o espera... e o carvão.

Comerciantes na Vila
carregam fardos pro caminhão
saem rumo à cidade
de São Paulo.

Vem em direção à cidade
aquele carvão
que só se usa ou se consome
de repente,
quando surge a oportunidade.

Os famintos vão em busca
de hambúrgueres na brasa,
tem o sabor do campo
do simples Filemón.

Nos domingos nos parques
e depois da excursão
os anafes assam carne
celebrando a reunião,
em casa já se conta hoje em dia
com uma instalação de gás,
para evitar as dores de cabeça
de ficar procurando carvão.

O carvão cor de sujeira
suja e mancha a visão
como pouco se usa já não causa
poluição.

Longe, sendo meio-dia
se distingue sua cor.
Verde o morro, azul o céu
e você, negro Filemón.

Como brilham as manhãs
e que pouco brilha o sol
nas moedas que pagam
sua monótona prisão.

O carvão cor de sujeira
suja e mancha a visão
como pouco se usa já não causa
poluição.

Longe, sendo meio-dia
se distingue sua cor.
Verde o morro, azul o céu
e você, negro Filemón.

Como brilham as manhãs
e que pouco brilha o sol
quando ilumina tantos que há
como o bêbado Filemón.

Composição: