Y Es Que El Amor
Y es que el amor crece en las plantas,
como pequeñas espinas rojas;
y es este amor que nunca muere,
el que envenena,
el que envenena.
Y es que el amor está en el aire,
como murciélagos sedientos,
de tristeza.
Son los labios de la muerte,
los que nos besan,
los que nos muerden.
Y es que amor;
y es que el amor,
es un animal perdido.
Y es que el amor duerme en las casas,
como enfermeras con turno,
de noche.
Y es este amor de manos blancas,
el que nos cuida,
y el que nos mata.
Y es que amor;
y es que el amor,
es un animal perdido.
Y es este amor de manos blancas,
el que nos cuida,
y el que nos mata.
E É Que O Amor
E é que o amor cresce nas plantas,
como pequenas espinhas vermelhas;
e é esse amor que nunca morre,
que envenena,
que envenena.
E é que o amor está no ar,
como morcegos sedentos,
de tristeza.
São os lábios da morte,
que nos beijam,
que nos mordem.
E é que amor;
e é que o amor,
é um animal perdido.
E é que o amor dorme nas casas,
como enfermeiras de plantão,
de noite.
E é esse amor de mãos brancas,
que nos cuida,
e que nos mata.
E é que amor;
e é que o amor,
é um animal perdido.
E é esse amor de mãos brancas,
que nos cuida,
e que nos mata.
Composição: Erentxun Acosta Mikel, Diego Vasallo