La Ruina Tras La Victoria
Lucran con nuestros paisajes, nuestras tierras
Ignoran que de la humanidad es lo magno
Que todos compartimos la misma bella luna
Y hemos soñado bajo el mismo vasto cielo azul
Sobrestiman su poderío
Tuercen sus límites,
Y afirman con silencios
Las mas crueles mentiras.
Olvidan que el majestuoso y ecuánime sol
Cruza piadoso hasta el barrio más pobres.
Castigados con la peor de las pobrezas.
Víctimas imperiosas de la ignorancia.
Pasmados recelamos al incierto futuro
Mientras lloramos con congoja al huidizo pasado
Resisten, ágiles los rumores del pasado
Murmuran anhelos de libertad y justicia
Mientras el presente nos ata al desafuero
De quienes el sillón de rivadavia ocuparon.
Desconfiando de quienes dirigen nuestras vidas
Sólo una cosa es indiscutiblemente clara
El progreso es lo único que se mueve firme
Con una dirección fija, nada retrocede tanto como él.
Pasmados recelamos al incierto futuro
Mientras lloramos con congoja al huidizo pasado
Resisten, ágiles los rumores del pasado
Murmuran anhelos de libertad y justicia
Mientras el presente nos ata al desafuero
De quienes el sillón de rivadavia ocuparon.
A Ruína Após a Vitória
Lucram com nossas paisagens, nossas terras
Ignoram que o que é grandioso é a humanidade
Que todos compartilhamos a mesma bela lua
E sonhamos sob o mesmo vasto céu azul
Superestimam seu poderio
Torcem seus limites,
E afirmam em silêncios
As mais cruéis mentiras.
Esquecem que o majestoso e equânime sol
Cruza piedosamente até o bairro mais pobre.
Punidos com a pior das pobrezas.
Vítimas urgentes da ignorância.
Atônitos, desconfiamos do futuro incerto
Enquanto choramos com tristeza pelo passado fugidio
Resistem, ágeis os rumores do passado
Murmuram anseios de liberdade e justiça
Enquanto o presente nos amarra ao desaforo
De quem ocupou o trono de Rivadavia.
Desconfiando de quem dirige nossas vidas
Só uma coisa é indiscutivelmente clara
O progresso é o único que se move firme
Com uma direção fixa, nada retrocede tanto quanto ele.
Atônitos, desconfiamos do futuro incerto
Enquanto choramos com tristeza pelo passado fugidio
Resistem, ágeis os rumores do passado
Murmuram anseios de liberdade e justiça
Enquanto o presente nos amarra ao desaforo
De quem ocupou o trono de Rivadavia.
Composição: Pablo Costamagna, Carolina Villamayor, Ariel Hausvirth