395px

Os Passos do Beco Sem Saída

Bunbury

Los Pasos Del Callejón Sin Salida

El suplicio de la noche y el suplicio del día
El suplicio de la realidad y el suplicio del sueño
Despliegan ese movimiento que se ignora
Y al que otros pudieron, no sé cómo, llamar vida

Como una tortura que desde lejos, en la oscuridad
Pensara un animal sin ojos, con el alma dormida
Soñando esta pesadilla

Como una tortura estudiada
Para que el sufrimiento aumentara, poco a poco y más allá
Del momento en que se hizo insoportable
Haciéndonos aprender por la fuerza, una ciencia del dolor
Como la única sabiduría posible en la zona clausurada

El suplicio de la realidad y el suplicio del sueño
Y mi cuerpo en el potro, exhibiendo su tortura
Como una vanidad, ved ahora un potro en medio del escenario vacío
O mi yo disponiéndose a recorrer una vez más
Los pocos pasos que caben en el callejón sin salida

Al que muestro como una vanidad
Y avanzaré, avanzaré mi cuerpo
Sin inteligencia ni alma
Por la calle en donde nadie me conoce

Andaré por ahí
Contoneándome y hablando solo, sin ver
Que llevo una mujer sobre mi espalda
Con las uñas clavadas en mis hombros
Y mordiéndome el cuello, ebria de mi sangre
Ebria de mi sangre

El suplicio de la noche
Y el suplicio del día
El suplicio de la realidad

Os Passos do Beco Sem Saída

O suplício da noite e o suplício do dia
O suplício da realidade e o suplício do sonho
Desdobram esse movimento que se ignora
E ao qual outros puderam, não sei como, chamar de vida

Como uma tortura que de longe, na escuridão
Pensasse um animal sem olhos, com a alma adormecida
Sonhando este pesadelo

Como uma tortura estudada
Para que o sofrimento aumentasse, pouco a pouco e além
Do momento em que se tornou insuportável
Fazendo-nos aprender à força, uma ciência da dor
Como a única sabedoria possível na zona fechada

O suplício da realidade e o suplício do sonho
E meu corpo no potro, exibindo sua tortura
Como uma vaidade, veja agora um potro no meio do palco vazio
Ou meu eu se preparando para percorrer mais uma vez
Os poucos passos que cabem no beco sem saída

Ao qual mostro como uma vaidade
E avançarei, avançarei meu corpo
Sem inteligência nem alma
Pela rua onde ninguém me conhece

Andarei por aí
Rebolando e falando sozinho, sem ver
Que levo uma mulher nas minhas costas
Com as unhas cravadas nos meus ombros
E me mordendo o pescoço, embriagada do meu sangue
Embriagada do meu sangue

O suplício da noite
E o suplício do dia
O suplício da realidade