La Canción Del Boyero
Iba una vieja carreta
por la huella serpenteando,
y el boyero picaneando
despertaba a un buey maseta.
(Perezoso...)
Y en la noche que sombreaba
el camino polvoriento,
llegó a su oído un lamento
que desde lejos se alzaba.
(Silbando...)
Paró el boyero intranquilo,
la carreta pesadona,
y con voz dulce y tristona
oyó cantar este estilo.
Fue un día de madrugada;
volvía de arrear hacienda
y me encontré que la prienda
del rancho se había fugado...
Desde entonces busco al ñudo
matar mis penas con caña,
porque el ricuerdo me araña
y ando siempre lastimao...
(Huella buey...)
Al fin siguió por la huella
el boyero condolido,
sin saber que había tenido
del cantor la misma estrella
(La, lala, ra...)
Y al llegar de mañanita
halló su rancho desierto
y en su fatal desconcierto,
sollozó esta vidalita.
Aunque te hayas ido, vidalita,
para nunca verme.
Jamás al olvido, vidalita,
mi venganza duerme.
Por más que te escondas, vidalita,
por las serranías.
Estas penas hondas, vidalita,
pagarás un día.
A Canção do Carreteiro
Ia uma velha carroça
pelo caminho serpenteando,
e o carreteiro picaneando
despertava um boi cansado.
(Preguiçoso...)
E na noite que escurecia
o caminho empoeirado,
chegou ao seu ouvido um lamento
que de longe se elevava.
(Silvando...)
Parou o carreteiro inquieto,
a carroça pesada,
e com voz doce e triste
ouvia cantar este estilo.
Foi um dia de madrugada;
vinha de reunir gado
e me deparei que a prenda
do rancho tinha fugido...
Desde então busco o nó
e matar minhas penas com cachaça,
porque a lembrança me arranha
e ando sempre machucado...
(Caminho do boi...)
Por fim seguiu pelo caminho
o carreteiro entristecido,
sabendo que tinha tido
do cantor a mesma estrela.
(La, lala, ra...)
E ao chegar de manhãzinha
achou seu rancho deserto
e em seu fatal desconcerto,
soluçou esta vidalita.
Embora você tenha ido, vidalita,
para nunca mais me ver.
Jamais ao esquecimento, vidalita,
minha vingança dorme.
Por mais que você se esconda, vidalita,
pelas serranias.
Essas penas profundas, vidalita,
você pagará um dia.