El Olor de La Muerte
Solo pobredumbre y sangre fue al nacer,
vivir con la maldición en mi interior.
Aprendí a comunicarme con el mundo
describiéndome el paisaje por su olor.
Fue un aroma indescriptible
el que me llevo hasta ti.
Cae la noche sobre mi,
busco el olor en la gente
y cruzo el río que atraviesa la ciudad.
Te encontré tan sola y frágil,
me acerque.
No sentí nada al matarte.
Solo me guarde
el perfume de tu piel
como el principio de todo.
La más fina creación,
su momento esperará,
una y otra vez vendrán
sensaciones olfativas
que celosamente
guardo en mi nariz.
El olor a podrido
de la humanidad
moverá todo el odio
que hay en mi.
La venganza fue quien
se quedo a vivir
en mi oscuro
y desquiciado cerebro.
Aprendí a quitar del alma
de los seres el olor
en su pureza más perfecta,
y fue matando a las más bellas mujeres
que logré lo que por años he buscado.
La más fina creación
de la más fina nariz,
el perfume hará sentir
por mí el amor más perverso
que pondrá la humanidad
bajo mis pies.
Y fui dios para burgueses,
para obispos,
para los más pobres,
para los más ricos.
Me adoraron con
las más grandes orgías,
unos con otros
sin distinción de clases.
Y yo no sentí dolor
tampoco sentí placer,
solo asco en mi interior.
No pretendo que me adoren
solamente quiero odiar y ser odiado.
El olor a podrido
de la humanidad
moverá todo el odio
que hay en mi.
La venganza fue quien
se quedo a vivir
en mi oscuro
y desquiciado cerebro.
O Cheiro da Morte
Só pobreza e sangue foram ao nascer,
viver com a maldição dentro de mim.
Aprendi a me comunicar com o mundo
descrevendo a paisagem pelo seu cheiro.
Foi um aroma indescritível
que me levou até você.
Cai a noite sobre mim,
busco o cheiro nas pessoas
e cruzo o rio que atravessa a cidade.
Te encontrei tão sozinha e frágil,
me aproximei.
Não senti nada ao te matar.
Só guardei
o perfume da sua pele
como o princípio de tudo.
A mais fina criação,
sua hora vai esperar,
uma e outra vez virão
sensações olfativas
que zelosamente
guardo no meu nariz.
O cheiro de podre
da humanidade
moverá todo o ódio
que há em mim.
A vingança foi quem
ficou a viver
no meu escuro
e desquiciado cérebro.
Aprendi a tirar da alma
dos seres o cheiro
na sua pureza mais perfeita,
e foi matando as mais belas mulheres
que consegui o que por anos busquei.
A mais fina criação
da mais fina nariz,
o perfume fará sentir
por mim o amor mais perverso
que colocará a humanidade
sob meus pés.
E fui deus para burgueses,
para bispos,
para os mais pobres,
para os mais ricos.
Me adoraram com
as maiores orgias,
uns com os outros
sem distinção de classes.
E eu não senti dor
também não senti prazer,
só nojo dentro de mim.
Não pretendo que me adorem
só quero odiar e ser odiado.
O cheiro de podre
da humanidade
moverá todo o ódio
que há em mim.
A vingança foi quem
ficou a viver
no meu escuro
e desquiciado cérebro.