Quién tuviera dieciocho años
Cuando vuelvo la mirada a lo pasado
y me fijo que está todo diferente
mil recuerdos se me agolpan en la mente
y revivo aquellas horas del ayer.
Lindos años que nos dieron la alegría
de llenarnos de placeres y de encantos,
alejando del alma los quebrantos
para sentir tan sólo la gloria de un querer.
¡Quién tuviera dieciocho años
y anduviera en las reuniones
conquistando corazones
con su porte juvenil!
¡Quién llegara a ser el mozo
que en aquel tiempo pasado
siempre fuera respetado
por valiente y por gentil!
Ya no somos los muchachos bullangueros
que vivíamos soñando en el mañana
sin llegar a comprender la ilusión vana
que era el ansia de ser hombre de una vez.
Ya no somos de los tiempos que se fueron
los muchachos parlanchines y andariegos,
que entonando los versos de Carriego
a más de una muchacha logramos conmover.
¡Quién tuviera dieciocho años
y olvidase que en la vida
hay penas que son heridas
que matan en la vejez!
¡Qué lindo si uno pudiera
volver sin ningún quebranto
a disfrutar los encantos
que nos diera la niñez!
Quem tivesse dezoito anos
Quando olho pra trás e vejo o passado
E percebo que tudo tá diferente
Mil lembranças vêm à mente
E revivo aquelas horas de outrora.
Anos bons que nos deram alegria
De nos encher de prazeres e encantos,
Afugentando da alma os desencantos
Pra sentir só a glória de um querer.
Quem tivesse dezoito anos
E estivesse nas festas
Conquistando corações
Com seu jeito juvenil!
Quem pudesse ser o rapaz
Que naquele tempo passado
Sempre era respeitado
Por valente e por gentil!
Já não somos os garotos barulhentos
Que vivíamos sonhando com o amanhã
Sem entender a ilusão vã
Que era a ânsia de ser homem de uma vez.
Já não somos dos tempos que se foram
Os meninos faladores e andarilhos,
Que entoando os versos de Carriego
Conseguimos emocionar mais de uma garota.
Quem tivesse dezoito anos
E esquecesse que na vida
Há dores que são feridas
Que matam na velhice!
Que lindo se a gente pudesse
Voltar sem nenhum desgosto
Pra aproveitar os encantos
Que a infância nos deu!