Alfredo Arnold
Cuántas veces pensé en tu cuna, fuelle,
dónde te hizo el alemán Alfredo Arnold.
¿Qué viento extraño te trajo hasta este suelo?
¿Quién puso tu ancla doble A bajo este cielo?
El milagro del tango te esperaba,
como un sueño que en el fango se amasó,
y de ese barro su duende te llamaba
y te encontraste con el tango, bandoneón.
Fuelle,
que abrigaste en tus arrugas
el secreto de ese tango
que respira en tu jadeo.
Fuelle,
tu sonido fue el lenguaje
que aprendiste sin palabras.
Fue la voz del barrio aquel,
de la vieja y del dolor,
de la gente que penaba.
Fue el temblor de un beso puro,
fue el silbido sin apuro,
sigue siendo nuestra voz.
Cuántas veces canté a tu arrullo, fuelle,
y en tu son cantó la vida que se dio.
¿Cómo supiste subir del charco al cielo,
cómo llenaste de música tu vuelo?
Buenos Aires acaso te esperaba,
desde el día que algún loco la inventó,
y tu sonido era el sol que le faltaba
y tu pulmón era su entraña, bandoneón.
Alfredo Arnold
Quantas vezes pensei no seu berço, fole,
donde o alemão Alfredo Arnold te fez.
Que vento estranho te trouxe até este chão?
Quem colocou sua âncora dupla A sob este céu?
O milagre do tango te esperava,
como um sonho que no barro se formou,
e desse lodo seu duende te chamava
e você se encontrou com o tango, bandoneão.
Fole,
que abrigaste em suas rugas
o segredo desse tango
que respira em seu ofegar.
Fole,
seu som foi a linguagem
que você aprendeu sem palavras.
Foi a voz daquele bairro,
da velha e da dor,
da gente que sofria.
Foi o tremor de um beijo puro,
foi o assobio sem pressa,
sigue sendo nossa voz.
Quantas vezes cantei ao seu embalo, fole,
e em seu som cantou a vida que se deu.
Como você soube subir do charco ao céu,
como encheu de música seu voo?
Buenos Aires talvez te esperava,
desde o dia que algum maluco a inventou,
e seu som era o sol que lhe faltava
e seu pulmão era sua essência, bandoneão.