No queda otra
Se clavan en mis ojos semáforos fugaces,
se cuelgan a mis pasos fracasos y desdén.
Y así voy repechando mis vértigos tenaces
por calles y por rostros, fantasmas de recién.
Traigo las manos rotas y limpias, por si vale.
Traigo la frente herida pero alta y sé por qué.
Si acaso importa el resto de fuerza que me salve,
en esa fuerza pongo la fuerza de mi fe.
No sé si el corazón, golpeado como está
por tanta sinrazón, al fin se ha de jugar.
No sé si han de alcanzar el gesto de querer,
las ganas de luchar, ni sé lo que podré.
Pero sigo igual y ya no vuelvo atrás.
Hay algo que me dice que escapo hacia delante,
que otra no me queda, que el barco ya quemé.
Hay algo que me empuja hacia el siguiente instante
para ganarlo ahora, ganándole después.
Y si otra sinrazón se niega a naufragar
es porque el corazón se juega y quiere más.
Y sé que han de sobrar las ganas de vivir
y de recuperar lo que una vez perdí.
¡Basta de llorar, basta de morir!
Regreso por la vida y vengo a reencontrarme.
Me busco en la inocencia que tuve y que gasté,
la insólita ternura que supo acompañarme.
Me busco y me reencuetro y todo vuelve a ser.
Não há outra saída
Se cravam nos meus olhos semáforos fugazes,
se penduram nos meus passos fracassos e desdém.
E assim vou enfrentando meus vertigens tenazes
por ruas e por rostos, fantasmas de recém.
Trago as mãos quebradas e limpas, se vale a pena.
Trago a testa ferida, mas erguida e sei por quê.
Se importa o resto da força que me salve,
nessa força coloco a força da minha fé.
Não sei se o coração, machucado como está
por tanta falta de razão, ao fim vai se arriscar.
Não sei se vão alcançar o gesto de querer,
as vontades de lutar, nem sei o que poderei.
Mas sigo firme e já não volto atrás.
Há algo que me diz que escapo pra frente,
que outra não me resta, que o barco já queimei.
Há algo que me empurra pro próximo instante
pra ganhá-lo agora, ganhando depois.
E se outra falta de razão se nega a naufragar
é porque o coração se arrisca e quer mais.
E sei que vão sobrar as vontades de viver
e de recuperar o que uma vez perdi.
Chega de chorar, chega de morrer!
Volto pra vida e venho me reencontrar.
Me busco na inocência que tive e que gastei,
a insólita ternura que soube me acompanhar.
Me busco e me reencontro e tudo volta a ser.