395px

Cambalache

Hermetica

Cambalache

Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
varones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseaos.
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro,
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.

¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!
Cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stavisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar La Biblia
junto a un calefón.

Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo' a encontrar...!
No pienses más; sentate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao...
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley...

Cambalache

Que o mundo foi e será
uma porcaria, já sei.
No quinhentos e seis
e no dois mil, também.
Que sempre teve ladrões,
maquiavélicos e enganadores,
contentes e amargurados,
homens e dublês.
Mas que o século vinte
é um despliegue
de maldade insolente,
já não há quem negue.
Vivemos atolados em um merengue
e no mesmo lodo
todos se tocaram.
Hoje resulta que é a mesma coisa
ser honesto ou traidor,
ignorante, sábio, ladrão,
generoso ou estelionatário...
Tudo é igual!
Nada é melhor!
A mesma coisa um burro
que um grande professor.
Não há reprovados nem hierarquia,
os ignorantes nos igualaram.
Se um vive na impostura
e outro rouba por ambição,
dá na mesma se é padre,
colchonero, Rei de Copas,
caradura ou polizão.

Que falta de respeito,
que atropelo à razão!
Qualquer um é um senhor,
qualquer um é um ladrão...
Misturado com Stavisky
vai Don Bosco e La Mignon,
Don Chicho e Napoleão,
Carnera e San Martín...
Igual que na vitrine
irrespeitosa
dos cambalaches
se misturou a vida,
e ferida por uma espada sem ponta
vê chorar a Bíblia
junto a um aquecedor.

Século vinte, cambalache
problemático e febril...
Quem não chora não mama
e quem não rouba é um otário.
Vai, só vai...!
Vai, que vai...!
Que lá no Forno
nós vamos nos encontrar...!
Não pense mais; sente-se ao lado,
que a ninguém importa se nasceu honrado...
É a mesma coisa quem trabalha
noite e dia como um boi,
que quem vive dos outros,
que quem mata, que quem cura,
ou está fora da lei...

Composição: