395px

Uma Tarde

Homer El Mero Mero

Una Tarde

Un 14 de Noviembre de un domingo caluroso
Llegué al hípico nervioso, con dos millones prestados
El caballo relojeando, nos había sorprendido
Y hoy que echamos una laucha que descarga cuatro kilos

Eran diez los que buscaban llegar primero a la milla
Jaramillo llama para la rotonda los potrillos
La tordilla de los Jara que de pronto se abalanza
Pero enseguida se amansa y sale al tranco por la orilla

Por el uno el de Araya con picante en el mandil
Y con el dos corre el mío, del stud, el borrachín
Con el tres, Rodrigo Blanco del haras el firmamento
Ese tiene todo el vento, bien pagados en los boletos

Al cuatro lo corre el Beto, un bigotudo mendocino
Y el cinco va con Chupino, dispuesto a dejarlos quietos
Con el seis va el de Mamina, y el siete es el de los Jara
El ocho de los Contreras, el de él paraíso es el haras

El nueve venía de entrar a media cabeza en la calle
Lo corría Pepito Valle porque bien lo conocía
Y el diez uno de Farías del stud, nunca me falles
Son tres cuerpos adelante, si la mente no me falla

El Pingó va a dar batalla cuando entremos al derecho
Del único que sospecho es del Zaino de los Araya
Yo le dije al aprendiz: Tranquilo, tenga paciencia
Venga atento y aproveche algún huequito si le queda
No se olvide que Noriega lo supera en experiencia

Relojeo pa'l sport y daba 5, 50
Y esta manga de fierreros dicen fija el favorito
Lo cuidaba Gorosito, un conocido en las cuadreras
Los patrones unos ricos dueños de que vida buena

Yo tocaba los billetes como por última vez
Y aunque siempre tengo fe y más si corre mi caballo
Hoy si gana me desmayo por culpa del sentimiento
Y en la pantalla aparece el cartel del incremento

Primero jugué un millón pa’ controlar la carpeta
Y los jockey ya montados, desfilando pa' la cancha
Y yo si pierdo, siempre tengo quien me de pa' la revancha
Ya la plata me quemaba como a todo jugador

Y me jugué el otro millón, si al final pa’ eso lo traje
Mis rivales van de traje transpirando del calor
Ya parado en la tribuna, la panza me retorcía
Y el cuida ni me miraba, pensando en el desarrollo

Y el Nico armaba un cogollo por los nervios que tenía
Y el banquero que me llama, me dice
¿Vos te cubriste?, los tenes abajo del brazo, decime que yo le juego
Que el estudia el escolazo termina siendo banquero

No terminamos el faso que ya sonó la campana
Y el starter que llamaba uno a uno a la gatera
No quiere entrar el de Contreras, retírelo compañero
Comparado con el lote ese era el más parejero

"Doy la fila con el cuatro" dijo un hombre de camisa
Como teniéndolo en fija buscando algún contrincante
Mientras miro la revista y digo: ¿Y este debutante?
Al final entraron todos a tres minutos de espera

Y así largó la carrera se piro el cuatro adelante
Y digo: Este vigilante ya nos tiene en la cartera
Cuando apenas sueltan, chocan el de Valle con Chupino
Por poco chocan al mío que se salvó de milagro

La yegua quedó en el bardo junto con el de Farías
Que si alguno se caía, tiraba a todos los otros
Y el de Araya como loco al ver que la fusta perdía
Entonces en la vanguardia iba el Beto cuatro largos

Y el de camisa gritando: Te van a ver en las duchas
Más atrás en dura lucha, Contreras con el de blanco
Y a medio cuerpo esperando el mío junto a los palos
Le pido al cielo un regalo para mi en la última recta

Ya que ese choque en la suelta dejó tres desconectados
Dominaba el debutante pisando los novecientos
Y el nuestro venía teniendo confiando en su atropellada
De repente el de Contreras sale en busca del puntero

Lo corría un brasilero que Panchito lo apodaban
Y el mío se acomodaba con un leve movimiento
Y ahí le grito: No te apures falta mucho todavía
Que si ellos siguen peleando arriba llegan sin fuerzas

Vos espera estate alerta, cambia de mano y move
Y en el codo le metes un chirlito en las paletas
Ya pisaron el derecho y al pescuezo el debutante
Y eso brasilero atorrante que en su idioma le gritaba

Y el mío que ya doblaba en línea con el de blanco
Y yo para serte franco, pensé que este los pelaba
Y de repente el Petiso por fuera gana terreno
Y ya se pone tercero cuando pisa los trescientos

Y ahí me paré del asiento porque la cosa cambiaba
Y el Nico que lo gritaba con cara de sufrimiento
Y el debutante se para, dio todo lo que tenía
Y Panchito se ponía punteros, y aún no pegaba

Y el de nosotros tampoco, y de a poco se le acercaba
Ciento cincuenta finales, Panchito un cuerpo adelante
Y por los palos el picante con la gorra le pegaba
Y el mío que aprovechaba que encla cruz iba liviano

Ahí se prende mano a mano y el fierro ya se paraba
Un gordito que gritaba: ¡Enrique salva la plata
No tengo ni pa' alpargatas no me mandes a robar!
Y yo que empiezo a llorar porque siento que ganaba

Y el Nico se disparaba, no la quiso ni mirar
Y cruzaron los dos juntos en un hermoso final
Yo gritaba emociona'o por lo que hizo mi caballo
Y si la pierdo en el fallo igual le voy a agradecer

Prefiero perder por pingo a que ganar por defender
"Incremento de un millón" Avisan en el parlante
Y la verde en el instante al tope del marcador
Y yo que tengo valor juego quinientos en la raya

Y sueldo que no se calla con cara de vencedor
Va a buscar al peón por la cancha como loco
Y el vocero con la foto dice: Hay un ganador
El de sueldo por hosico ganó en el último salto

Y Nico se rompe en llanto con El Mero de alegría
Te dije que no perdía si le dejaban el hueco
Y mirándolo de lejos al pibe le agradecían
Con cinco fotografías, armaron un lindo cuadro

Y entre los cuatros abrazando al caballo lo tenían
Que pingo, mamita mía Los cordobeses gritaban
Y la hinchada que esperaba pa' sacarse alguna foto
Y el banquero poco a poco del hípico se escapaba

Al final, dio nueve pesos cuando subió el incremento
A dos millones quinientos, saquen ustedes la cuenta
Y entre los dos decidieron al pibe darle el cincuenta
Pa' que le siga corriendo, y que nunca se de cuenta

Fue una tarde de alegrías, de mezclas de sensaciones
De saber que las pasiones no se dejan pa' otro día
En esto no hay garantía sin antes llegar al disco
Pareciera que el Zorrito lo empujó desde allá arriba

Saludo a los propietarios, a los peones, a los buscas
Y a los dueños del segundo los invitó si no se asustan
En la cancha que usted quiera y la distancia que le gusta
Pero esta vez seré yo el que corre sin la fusta

Uma Tarde

No dia 14 de Novembro, num domingo quente
Cheguei no hipódromo nervoso, com dois milhões emprestados
O cavalo estava de olho, nos surpreendeu
E hoje que apostamos uma grana que rende quatro quilos

Eram dez os que queriam chegar primeiro na milha
Jaramillo chama para a rotonda os potros
A tordilha dos Jara que de repente se lança
Mas logo se acalma e sai trotando pela beira

Pelo um, o de Araya com picante no avental
E com o dois corre o meu, do haras, o bebum
Com o três, Rodrigo Branco do haras o firmamento
Esse tem todo o vento, bem pagos nos bilhetes

O quatro é corrido pelo Beto, um bigodudo mendocino
E o cinco vai com Chupino, pronto pra deixá-los parados
Com o seis vai o de Mamina, e o sete é o dos Jara
O oito é dos Contreras, o dele paraíso é o haras

O nove vinha de entrar a meia cabeça na rua
Era corrido por Pepito Valle porque bem o conhecia
E o dez, um de Farías do haras, nunca me falhe
Estão três corpos à frente, se a mente não me falha

O Pingó vai dar batalha quando entrarmos na reta
Do único que suspeito é do Zaino dos Araya
Eu disse ao aprendiz: Tranquilo, tenha paciência
Fique atento e aproveite algum espaço se sobrar
Não se esqueça que Noriega tem mais experiência

Olhei pro sport e dava 5,50
E essa turma de apostadores diz que o favorito é certo
O Gorosito cuidava, um conhecido nas corridas
Os patrões, uns ricos donos de uma vida boa

Eu tocava as notas como se fosse a última vez
E embora sempre tenha fé, mais se corre meu cavalo
Hoje se ganhar eu desmaio por causa da emoção
E na tela aparece o aviso do aumento

Primeiro apostei um milhão pra controlar a situação
E os jockeys já montados, desfilando pra pista
E eu se perder, sempre tenho quem me dê pra revanche
Já a grana me queimava como a todo jogador

E apostei o outro milhão, se no final pra isso trouxe
Meus rivais vão de terno, suando com o calor
Já parado na tribuna, a barriga me retorcia
E o segurança nem me olhava, pensando na corrida

E o Nico enrolava um baseado pelos nervos que tinha
E o banqueiro que me chama, me diz
Você se cobriu?, tem eles debaixo do braço, me diz que eu aposto
Que o estudo do golpe acaba virando banqueiro

Não terminamos o baseado e já soou o sino
E o starter chamava um a um pra gatera
Não quer entrar o de Contreras, retire-o, parceiro
Comparado com o lote, esse era o mais fraco

"Dou a fila com o quatro" disse um homem de camisa
Como se tivesse certeza, procurando algum adversário
Enquanto olho a revista e digo: E esse estreante?
No final entraram todos após três minutos de espera

E assim começou a corrida, o quatro disparou na frente
E eu digo: Esse vigilante já nos tem na mira
Quando mal soltam, colidem o de Valle com Chupino
Por pouco não colidem com o meu que se salvou por milagre

A égua ficou no barro junto com o de Farías
Que se alguém caísse, derrubava todos os outros
E o de Araya como louco ao ver que a chicote perdia
Então na vanguarda ia o Beto, quatro compridos

E o de camisa gritando: Te vão ver no chuveiro
Mais atrás, em dura luta, Contreras com o de branco
E a meio corpo esperando o meu junto aos paus
Peço ao céu um presente pra mim na última reta

Já que essa colisão na largada deixou três desconectados
Dominava o estreante pisando os novecentos
E o nosso vinha confiando na sua atropelada
De repente o de Contreras sai em busca do líder

Era corrido por um brasileiro que chamavam de Panchito
E o meu se acomodava com um leve movimento
E aí grito: Não se apresse, falta muito ainda
Que se eles continuarem brigando, chegam sem forças

Você espera, fique alerta, mude de mão e mova
E na curva você dá um toque nas paletas
Já pisaram na reta e no pescoço o estreante
E aquele brasileiro folgado que em sua língua gritava

E o meu que já dobrava na linha com o de branco
E eu pra ser franco, pensei que esse ia se dar bem
E de repente o Petiso por fora ganha terreno
E já se coloca em terceiro quando pisa os trezentos

E aí me levantei do assento porque a coisa mudava
E o Nico que gritava com cara de sofrimento
E o estreante se para, deu tudo o que tinha
E Panchito se colocava na frente, e ainda não pegava

E o nosso também não, e aos poucos se aproximava
Cento e cinquenta finais, Panchito um corpo à frente
E pelos paus o picante com a gorra batia
E o meu que aproveitava que a cruz ia leve

Aí se acende mão a mão e o ferro já se parava
Um gordinho que gritava: Enrique, salva a grana
Não tenho nem pra alpargatas, não me mande roubar!
E eu que começo a chorar porque sinto que ganhava

E o Nico se disparava, não quis nem olhar
E cruzaram os dois juntos em um final lindo
Eu gritava emocionado pelo que fez meu cavalo
E se eu perder no resultado, ainda vou agradecer

Prefiro perder por cavalo a ganhar por defender
"Aumento de um milhão" Avisam no alto-falante
E a verde no instante no topo do placar
E eu que tenho coragem, jogo quinhentos na linha

E o salário que não se cala com cara de vencedor
Vai buscar o peão pela pista como louco
E o porta-voz com a foto diz: Há um vencedor
O de salário por hosico ganhou no último salto

E Nico se rompe em lágrimas com El Mero de alegria
Te disse que não perdia se deixassem o espaço
E olhando de longe, o garoto agradecia
Com cinco fotografias, montaram um lindo quadro

E entre os quatro abraçando o cavalo o tinham
Que cavalo, mamãe, os cordobeses gritavam
E a torcida que esperava pra tirar alguma foto
E o banqueiro pouco a pouco do hipódromo escapava

No final, deu nove pesos quando subiu o aumento
A dois milhões e quinhentos, façam as contas
E entre os dois decidiram dar ao garoto cinquenta
Pra que continue correndo, e que nunca perceba

Foi uma tarde de alegrias, de misturas de sensações
De saber que as paixões não se deixam pra outro dia
Nisso não há garantia sem antes chegar ao disco
Parecia que o Zorrito o empurrou de lá de cima

Saúdo os proprietários, os peões, os buscadores
E aos donos do segundo, os convido se não se assustam
Na pista que você quiser e a distância que você gosta
Mas dessa vez serei eu quem corre sem a chicote