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O Polaco

Horacio Ferrer

El Polaco

Porteño, flaco y rubio, te dicen El Polaco.
Tal vez fuiste morocho y el alba te peinó
con lágrimas de luna, muy niño, en aquel patio,
dolor que en una orquesta de mirlos debutó.

Del sótano del alma te sobreviene el canto.
El ángel del asfalto florece en tu temblor.
Y cuando el fueye arrea su vendaval de infarto,
el Tango es una curda poética en tu voz.

¡Tu cara de reloj de arena!...
La ropa, ¡que te duele en serio!
Tu gracia de afinar los versos
siempre fiel a la milonga de tus dichas y tus penas.

En éxtasis de amor troileano,
los duendes del Gotán no han muerto;
Roberto, prestales tu misterio:
que vibren, gocen, vuelvan, sufran y amen, che, Polaco,
igual que vos.

Porteño, flaco y rubio, te dicen El Polaco.
Polaco, hermano mío, vení, cantá, ¿no ves?,
que en tu talento sueña la noche fantaseando
un loco valsecito de Expósito y Chopin.

En tanto el telegrama compadre de tus tacos
confiesa: "Si me muero de amor, reviviré...",
la estética de un beso te sangra entre los labios
y salen las palabras enamorándose.

O Polaco

Porteño, magro e loiro, te chamam de O Polaco.
Talvez você tenha sido moreno e a aurora te penteou
com lágrimas de lua, bem menino, naquele pátio,
dor que numa orquestra de tordos estreou.

Do porão da alma vem o canto.
O anjo do asfalto floresce no seu tremor.
E quando o acordeão solta seu vendaval de infarto,
o Tango é uma curda poética na sua voz.

Sua cara de relógio de areia!...
A roupa, que te machuca de verdade!
Sua graça de afinar os versos
sempre fiel à milonga das suas alegrias e tristezas.

Em êxtase de amor troileano,
os duendes do Gotán não morreram;
Roberto, empresta teu mistério:
que vibrem, gozem, voltem, sofram e amem, che, Polaco,
igual a você.

Porteño, magro e loiro, te chamam de O Polaco.
Polaco, meu irmão, vem, canta, não vê?,
que no seu talento a noite sonha
um louco valsecito de Expósito e Chopin.

Enquanto o telegrama, compadre dos seus passos,
confessa: "Se eu morrer de amor, vou reviver...",
a estética de um beijo te sangra entre os lábios
e as palavras saem se apaixonando.

Composição: Horacio Ferrer / Leopoldo Federico