La Casa Encantada
En esta casa antes hubo soledades,
antes de abrir sus puertas, sus ventanas,
para que entrara el aire de tus cielos,
para que se escaparan los fantasmas.
En esta casa nunca antes sonó un latido
de un corazón que siente, lucha y duda.
Y ahora anda el tuyo buscando sus voces
para cantar a aquellos que no escuchan.
Y ahora vienen a echarnos de esta casa,
búscame entre el humo y el metal,
aferrándome al alma de estos muros
entre los que te conocí,
en que jugamos a ganar batallas,
de esta isla de paz en que yo te creí
cuando me diste manos y esperanza.
En esta casa antes hubo mil silencios,
antes de que tu risa los llenara.
Aquí se forjó el humo de tus versos,
te vi llorar y vi crecer tus plantas.
En esta casa nunca antes hubo madrugadas
en que refugiarse de esta tormenta.
Y ahora bailas y bebes conmigo
en espiral de luz, y es que hubo fiesta.
Y ahora vienen a echarnos de esta casa,
búscame entre el humo y el metal,
aferrándome al alma de estos muros
entre los que te conocí,
en que jugamos a ganar batallas.
Y ahora vienen a echarnos de esta casa,
búscame entre el humo y el metal,
aferrándome al alma de estos muros
entre los que te conocí,
en que jugamos a ganar batallas,
de esta isla de paz en que yo te creí
cuando me diste manos y esperanza.
A Casa Encantada
Nesta casa antes houve solidão,
antes de abrir suas portas, suas janelas,
para deixar entrar o ar dos seus céus,
para que escapassem os fantasmas.
Nesta casa nunca antes soou um batimento
de um coração que sente, luta e hesita.
E agora o seu anda buscando suas vozes
para cantar àqueles que não escutam.
E agora vêm nos expulsar desta casa,
me procure entre a fumaça e o metal,
me agarrando à alma dessas paredes
entre as quais te conheci,
onde brincamos de ganhar batalhas,
desta ilha de paz em que eu te acreditei
quando me deste mãos e esperança.
Nesta casa antes houve mil silêncios,
antes de que sua risada os preenchesse.
Aqui se forjou a fumaça dos seus versos,
te vi chorar e vi crescer suas plantas.
Nesta casa nunca antes houve madrugadas
para se refugiar desta tempestade.
E agora você dança e bebe comigo
num espiral de luz, e é que houve festa.
E agora vêm nos expulsar desta casa,
me procure entre a fumaça e o metal,
me agarrando à alma dessas paredes
entre as quais te conheci,
onde brincamos de ganhar batalhas.
E agora vêm nos expulsar desta casa,
me procure entre a fumaça e o metal,
me agarrando à alma dessas paredes
entre as quais te conheci,
onde brincamos de ganhar batalhas,
desta ilha de paz em que eu te acreditei
quando me deste mãos e esperança.