395px

Paco, o do Moinho

Ixo Rai

Paco El Del Molino

Pido licencia señores para poderles contar
la historia de un campesino que ahora les voy a nombrar
Era Paco el del Molino zagal como los demás
que ayudaba al cura en misa y enredaba en el corral.
Poco a poco fue creciendo y se hizo de buen ver
las zagalas lo miraban y una soñaba con él
"Viva el Paco el del Molino y Águeda la del buen garbo
que ayer eran sólo novios y ahora son ya desposados.
Los meses fueron pasando pero las costumbres no
Al señor duque seguían pagando sin remisión
Empezaron los rumores, "pintan bastos en Madrid"
va dar vuelta la tortilla ¿qué podrá pasar aquí?.
Paco ha salido de alcalde, es feliz la población
En el concello y la escuela, la bandera tricolor
Los bienes del señorío han suprimido en Madrid
al monte del señor duque le llegó su San Martín
Pero una mañana triste llegaron los señoritos
con vergas y con pistolas, nadie los había visto
Le dieron una paliza al pobre del zapatero.
Mataron seis campesinos y abandonaron sus cuerpos.
El pueblo estaba asustado, nadie sabía qué hacer,
apareció; el zapatero, le han dado un tiro en la sién
En el camino hacia el pueblo aparecen cuatro más
los cuatro son concejales, ya sólo se oye llorar.
Dicen que buscan al Paco, nadie lo puede encontrar,
pero que sólo lo saben su padre y Mosén Millán
El cura "ya ha confesado", pronto lo van a buscar,
Mosén Millán le convence que se debe de entregar.
Esa tarde los "foranos" en la plaza a todo el pueblo
han hablado de la fe, del orden y del imperio.
Entre cuatro se lo llevan adentro del camposanto
Mosén Millán desde el coche le ha escuchado los pecados.
Del coche se iluminaron de repente los dos faros
y al mismo tiempo sonaron sin remedio los disparos,
con el último suspiro se arrastró al cura gritando
hasta que otros cuatro tiros acabaron de matarlo.
Y así se acaba la historia que yo no habría contado
una historia de verguenza, una historia del pasado
Pero quien hace unos años me la acabó de contar
me dijo: "pero recuerda, perdonar no es olvidar"

Paco, o do Moinho

Peço licença, senhores, para contar
A história de um camponês que agora vou nomear
Era Paco, o do Moinho, garoto como os demais
Que ajudava o padre na missa e bagunçava no curral.
Pouco a pouco foi crescendo e ficou bem apessoado
As moças o olhavam e uma sonhava com ele
"Viva o Paco, o do Moinho, e Águeda, a do bom jeito
Que ontem eram só namorados e agora já são casados.
Os meses foram passando, mas os costumes não
Ao senhor duque continuavam pagando sem perdão
Começaram os rumores, "a coisa tá feia em Madrid"
Vai virar o jogo, o que poderá acontecer aqui?
Paco saiu de prefeito, a população tá feliz
Na câmara e na escola, a bandeira tricolor
Os bens do senhorio foram suprimidos em Madrid
Ao monte do senhor duque chegou seu São Martinho.
Mas numa manhã triste chegaram os filhinhos de papai
Com varas e pistolas, ninguém os tinha visto
Daram uma surra no pobre do sapateiro.
Mataram seis camponeses e abandonaram seus corpos.
O povo estava apavorado, ninguém sabia o que fazer,
Apareceu o sapateiro, levaram um tiro na têmpora
No caminho para o povo aparecem mais quatro
Os quatro são vereadores, só se ouve chorar.
Dizem que estão procurando o Paco, ninguém consegue achar,
Mas só seu pai e Mosén Millán sabem onde ele tá
O padre "já confessou", logo vão buscá-lo,
Mosén Millán convence que ele deve se entregar.
Aquela tarde os "forasteiros" na praça para todo o povo
Falaram da fé, da ordem e do império.
Entre quatro o levam pra dentro do cemitério
Mosén Millán do carro ouviu os pecados.
Do carro se iluminaram de repente os dois faróis
E ao mesmo tempo soaram sem jeito os disparos,
Com o último suspiro se arrastou o padre gritando
Até que outros quatro tiros acabaram de matá-lo.
E assim termina a história que eu não teria contado
Uma história de vergonha, uma história do passado
Mas quem há alguns anos me contou tudo isso
Disse: "mas lembre-se, perdoar não é esquecer".

Composição: