La Caída del Mayo
En el negocio del poder, el enemigo más peligroso nunca viene de frente
A veces, viaja en el mismo asiento y te llama padrino
Pónganle atención
Por décadas fue la sombra, el fantasma de la sierra
El que mandaba en silencio y no conocía la guerra
Ismael El Mayo Zambada, con su brillo de poder
Nunca pensó que un sobrino lo fuera a hacer caer
Quince millones de verdes por su cabeza pedían
Pero entre pinos y cerros los gringos no lo veían
El padrino de Sinaloa, el astuto y el de ley
Cayó en la trampa del hijo, del que una vez fue el rey
Joaquín Guzmán López fue quien armó la jugada
Le dijo: Vamos al norte a ver una propiedad comprada
El viejo subió al Beechcraft, confiando en la lealtad
Sin saber que el piloto, llevaba otra voluntad
Treinta años de ser intocable
Treinta años de ser el Señor de los cerros
Pero en este mundo, la lealtad es un cheque al portador
Para salvar el pellejo propio, se entrega hasta la corona
Volaron sobre el desierto, cruzando la línea fina
Y en un aeropuerto chico se le acabó la doctrina
No era el norte de México lo que el Mayo divisaba
Eran agentes del FBI, que en El Paso lo esperaban
Dicen que fue una entrega, otros que fue traición
Para sacar al Ovidio de la federal prisión
El hijo del Chapo supo vender bien el cuero
Entregando al mero jefe, para salvar su paradero
Zambada bajó del avión, serio y con paso lento
Viendo cómo se esfumaba su imperio en un solo momento
Treinta años de eludir, de ser el gallo de mando
Terminaron en la pista, por un joven que andaba negociando
En Culiacán hay silencio, la calma que da el temor
Porque saben que el relevo se cobra con mucho dolor
El Mayo ya está en la corte, declarándose inocente
Mientras allá en la frontera, se siente el ambiente caliente
Se fue el último de los grandes, el que nunca fue atrapado
Traicionado por la escuela que él mismo había formado
Y así se escribe la historia en el mundo de la mafia
Donde el que no te traiciona, es porque el plan le falla
Y esta fue
Composición
De mi compa Javier Cuéllar
A Queda do Mayo
No jogo do poder, o inimigo mais perigoso nunca vem de frente
Às vezes, viaja no mesmo assento e te chama de padrinho
Prestem atenção
Por décadas foi a sombra, o fantasma da serra
Aquele que mandava em silêncio e não conhecia a guerra
Ismael El Mayo Zambada, com seu brilho de poder
Nunca pensou que um sobrinho o faria cair
Quinze milhões de verdes pela cabeça pediam
Mas entre pinheiros e montanhas, os gringos não o viam
O padrinho de Sinaloa, o astuto e o de lei
Caiu na armadilha do filho, do que um dia foi o rei
Joaquín Guzmán López foi quem armou a jogada
Disse: Vamos pro norte ver uma propriedade comprada
O velho subiu no Beechcraft, confiando na lealdade
Sem saber que o piloto, tinha outra vontade
Trinta anos de ser intocável
Trinta anos de ser o Senhor das montanhas
Mas neste mundo, a lealdade é um cheque ao portador
Pra salvar a própria pele, se entrega até a coroa
Voaram sobre o deserto, cruzando a linha fina
E em um aeroporto pequeno, acabou a doutrina
Não era o norte do México que o Mayo avistava
Eram agentes do FBI, que em El Paso o esperavam
Dizem que foi uma entrega, outros que foi traição
Pra tirar Ovidio da prisão federal
O filho do Chapo soube vender bem o couro
Entregando o chefe, pra salvar seu paradeiro
Zambada desceu do avião, sério e com passo lento
Vendo como seu império se esvaía em um só momento
Trinta anos de escapar, de ser o galo de comando
Terminaram na pista, por um jovem que andava negociando
Em Culiacán há silêncio, a calma que dá o temor
Porque sabem que a troca se cobra com muito dor
O Mayo já está na corte, se declarando inocente
Enquanto lá na fronteira, se sente o clima quente
Foi-se o último dos grandes, o que nunca foi pegado
Traído pela escola que ele mesmo havia formado
E assim se escreve a história no mundo da máfia
Onde quem não te trai, é porque o plano falha
E esta foi
Composição
Do meu compa Javier Cuéllar
Composição: Javier Oliver Cuellar