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Sete de Sete

Javier Ruibal

Siete de Siete

Siete de siete colores,
siete veces por semana,
de siete en siete latidos
mi corazón te reclama.

Por este amor que me mata,
malhaya mi cobardía,
mis siete vidas de gata
enteras te las daría.

Menos de siete no quiero,
si hay siete y media me lanzo,
igual me paso y acierto,
que llego y nunca te alcanzo.

Mercurio, Venus, la Tierra,
de mil amores te diera,
Martes, Júpiter, Saturno
y la luna, si pudiera.

Qué suerte ni qué destino,
qué miedo ni qué fracaso,
quién no se pone en camino
de ese flechazo.

Qué gloria, qué desatino,
qué estrella ni qué ocho cuartos,
que si me viene esa flecha
yo no, yo no me aparto.

Herida por siete sables,
pobre esperanza la mía,
siete sueños improbables
se me escapan cada día.

Que siete veces me asome
a los balcones del cielo
y siete besos me salven
del infierno de los celos.

Qué suerte ni qué destino,
qué miedo ni qué fracaso,
la vida toca a tu puerta,
y está de paso.

Qué gloria, qué desatino,
qué estrella ni qué ocho cuartos,
que si me viene esa flecha
yo no, yo no me aparto.

Qué suerte ni qué destino,
qué miedo ni qué fracaso,
la vida llama a tu puerta
y tú, ni caso.

Qué gloria, qué desatino,
qué estrella ni qué ocho cuartos,
que si me viene esa flecha
yo no, yo no me aparto.

Sete de Sete

Sete de sete cores,
sete vezes por semana,
de sete em sete batidas
meu coração te chama.

Por esse amor que me mata,
maldita minha covardia,
minhas sete vidas de gata
inteiras te daria.

Menos de sete não quero,
se tem sete e meia eu me jogo,
mesmo que eu passe e acerte,
que chego e nunca te alcanço.

Mercúrio, Vênus, a Terra,
de mil amores te daria,
Terça, Júpiter, Saturno
e a lua, se eu pudesse.

Que sorte nem que destino,
que medo nem que fracasso,
quem não se põe em caminho
desse flechada.

Que glória, que desatino,
que estrela nem que oito quartos,
que se essa flecha me vem
eu não, eu não me afasto.

Ferida por sete espadas,
pobre esperança a minha,
s sete sonhos improváveis
escapam de mim todo dia.

Que sete vezes eu me apareça
nas janelas do céu
e sete beijos me salvem
do inferno dos ciúmes.

Que sorte nem que destino,
que medo nem que fracasso,
a vida bate à sua porta,
e está de passagem.

Que glória, que desatino,
que estrela nem que oito quartos,
que se essa flecha me vem
eu não, eu não me afasto.

Que sorte nem que destino,
que medo nem que fracasso,
a vida chama à sua porta
e você, nem aí.

Que glória, que desatino,
que estrela nem que oito quartos,
que se essa flecha me vem
eu não, eu não me afasto.

Composição: