El Niño Del Serengueti
Agua que no has de beber,
oro puro que se tira,
que por el agua se sufre,
se perdona y se respira.
Agua que no has de beber,
nunca la dejes correr.
El que corre sin descanso
nunca llegará primero,
al corazón de los mansos
dale agua y no dinero.
Agua que dejes pasar
puede el destino cambiar.
Si tú la tiras por el camino
no va a quedar un espino
donde puedas esconderte.
Y voy a darte tu merecido,
este niño malcriado
nunca cambiará su suerte.
El niño de Senegal
sueña que se va a la Luna
en una nave espacial
ligera como una pluma.
Tuvo cara de astronauta
desde que estaba en la cuna.
Y en la órbita perfecta,
asomado a la ventana,
el niño del Serengueti,
ocho veces por semana,
sueña que tira confeti
y se inunda la sabana.
Como no cumple ningún castigo,
este niño malcriado
se me va a quedar en Babia.
Si no estuvieras siempre en las nubes,
cuidarías, no lo dudes,
de no derramar el agua.
Por los dioses de mi tribu,
juro que hago de ti un hombre,
aunque pierda los estribos
y llegue a borrar tu nombre
de tanto como lo digo;
un hombre como es debido.
Como no cumple ningún castigo,
este niño consentido
se me va a quedar en Babia.
Si no estuvieras siempre en las nubes,
cuidarías, no lo dudes,
de no derramar el agua.
O Menino do Serengueti
Água que não deves beber,
ouro puro que se tira,
que pela água se sofre,
se perdoa e se respira.
Água que não deves beber,
jamais a deixes correr.
Quem corre sem descanso
nunca chega primeiro,
no coração dos mansos
dá água e não dinheiro.
Água que deixas passar
pode o destino mudar.
Se tu a jogas pelo caminho
não vai ficar um espinho
onde possas te esconder.
E vou te dar o que merece,
este menino malcriado
nunca mudará sua sorte.
O menino de Senegal
desenha que vai pra Lua
numa nave espacial
leve como uma pluma.
Teve cara de astronauta
desde que estava na cama.
E na órbita perfeita,
encostado na janela,
o menino do Serengueti,
oito vezes na semana,
desenha que joga confete
e se inunda a savana.
Como não cumpre nenhum castigo,
este menino malcriado
vai ficar em Babia.
Se não estivesse sempre nas nuvens,
cuidarias, não duvide,
de não derramar a água.
Pelos deuses da minha tribo,
juro que faço de ti um homem,
mesmo que perca a razão
e chegue a apagar teu nome
de tanto que eu digo;
um homem como se deve.
Como não cumpre nenhum castigo,
este menino mimado
vai ficar em Babia.
Se não estivesse sempre nas nuvens,
cuidarias, não duvide,
de não derramar a água.