Herencia Pa' Un Hijo Gaucho (Parte II)
Si me permite templar
y no se muestra impaciente,
si me deja que me asiente
y no me saca apurao,
capaz que dentro del pasao
y me llego hasta el presente.
Nací como nacen todos
sangre del mismo color.
Desnudo como una flor
doledor porque es el modo.
No tuve más acomodo
que mi forma de dormir,
y fue que al ir y venir
por caminos del olvido,
me entere como al descuido
del derecho de vivir.
De coplas que ayer cante
se dijeron muchas cosas,
algunas alabanciosas
otras llenas de ponzoñas
cada uno tiene sus roñas
pero el dueño las ve hermosas.
Recuerdo en una matiada
conversamos medio largo
y Usté sabe que de encargo
no me gusta decir nada.
El burro da la patada
cuando lo cree necesario.
Sé que a muchos les molesta
que no me quede callao
entre el silencio y gritao,
me quedo con el que grita.
Si la tropilla es nuevita
no uses badajo trabao.
No importa que alguno piense
que me amontono en decir,
tan sólo pienso en seguir,
no quiero estarme parao,
tengo un camino trazao
lo tranquiare hasta morir.
No vaya a pensar jamás
que porque es gratis respiro.
Hay quien vive a los suspiros
o yo no aprendí a suspirar.
Cuando tengo que llenar
mis pulmones pa´gritar
no los puedo asujetar
ni tampoco lo he intentao.
Prefiero morir ahogao
que echar el grito pa´atrás.
y enantes de que enmudezcan
las cuerdas de mi sentir,
yo le quisiera decir
ansí, como a la pasada,
las sumas de unas restadas
y los puntos de unas "i".
Y jamás se vaya creer
que grito pa´estar de moda.
Todo bagual se acomoda
cuanto dentra a garugar,
pero jamás lo han de hallar
al pingo de mi sentir
echando al anca el sufrir,
ni rajando al aguacero.
Lo que no aguante mi cuero
hasta el hueso se ha de hundir.
Mientras Usté sacude el mate
y saca yerba del tarro,
yo voy a pitar un cigarro
tanto como pa´un descanso,
y esperar que este humo manso
me vaya cuarteando el carro.
En ocasiones pasadas
cuando yo supe pionar,
si me habré puesto a viajar
entremezclao con el humo.
Por eso, por eso que cuando fumo
se me da por cavilar.
Cuantas veces diba al pique
a jornalear en la arada,
con la maleta pelada
o allá en el ferrocarril
si habré jeteao un Brasil
entre chatas de lastrada.
Golondrinas nos llamaban
a los peones de ocasión.
Golondrina o pobre pión
viene a ser la misma cosa,
con quincenas perezosas
una pala y un pisón.
En un confín la esperanza
y en otro la ingeniería.
En un confín la porfía
de hacer las cosas mejor,
y cada tanto un señor
que llegaba y suspendía.
Yo pensé mas de una vez:
El señor culpa no tiene.
Si a la empresa no conviene
tener peones efectivos.
Pero en casa ,¿Yo que digo?
cuando el chifle se nos viene.
La panza nunca entendió
que pa´l pión hay diferencia,
pero entiende la conciencia
y eso es lo triste paisano;
el hambre es un gusano
que hace perder la paciencia.
Lo malo es cuando uno olvida
estatuto, regla, ley.
Tiene quilates de buey
el que se cincha y no se queja.
Toda cosa se hace vieja
el tiempo es tiempo y es rey.
De mecánico también
he trabajao de oficial,
pero cuando iba a arreglar
me pagaban como pión,
y como el chifle era pior
me las tuve que aguantar.
Un día me les cabrié
y me pelié con un jefe,
y en esos tejes y manejes
u pa´no embarrarla más
me las tuve que tomar
con la cola como un eje.
Y guelta otra vez a nada
buscando un triste conchabo,
me recorrí todo el pago
y en la Estancia "La Pelada"
me tomaron pa´la arada
y pa´sembrar en lo arado.
Recuerdo como si viera
las melgas que allí corté.
Si viera con que placer
desparramé la semilla,
y así esperamos la trilla
con un tal vez por después.
Hablan de pampa sin eco,
cosa que no conocí.
De la barreta que hundí
quedo el retumbe en el cerco
y hasta el bufido del puerco
se hace un canto para mí.
Tal vez por sentirlo así
hago charcos en lo seco
y hablan de pampa sin eco
cosa que no conocí.
Ta´que lindo es meterse terrón adentro,
como dentran las nubes en aguacero.
Galopiar las distancias del pensamiento,
por la huella caliente del surco abierto.
Arrimarle el hocico pa´oler el suelo,
y sentir que se mete conciencia adentro.
Comprender que la vida no tiene dueño,
porque viene del tiempo de limpio ceño.
Arañar las espaldas de los potreros
verteriando jornadas de sueños nuevos.
Ta´que lindo es meterse terrón adentro
y regar con la lluvia del propio aliento.
Y pensar que no pude, por eso pienso
que no puedo enterrame con el silencio.
Si maduran los trigos florece el alma
y el que siembra se pudre y el dueño canta.
La mentira es mentira, pa´ que negarla,
de la cola del chancho no salen chauchas.
La verdades verdades abarcan grande
y no tienen patrones pa´que las manden.
La conciencia del macho cuando patea
se averija de adentro sin que se vea.
No se curan los bichos de las heridas
con caliostro aguachento e´vacas parida,
ni te engordan consejos por aliviantes
con un plato bien lleno, te morís de hambre.
En la mesa del pobre no habría complejo
si sobrara galleta, pa´que consejo.
No se entienden razones por muy sensatas,
cuando el frío te yela y andas en pata,
ni se abrigan promesas de regalones,
las promesas se nutren de los sobones.
Ta´que lindo es meterse terrón adentro.
Se me tiemblan las manos cuando lo pienso
Se me encalla en el alma un sollozo lerdo
ta´que lindo sería, llegar a viejo
pa´servirle de abono con más derecho.
Yo, yo que use de palenque mis propios sueños,
no concibo el olvido de los recuerdos,
ni tampoco mañarme con el presente
los que pasan mis otros vive latente.
Hay recuerdos que lloran y otros que cantan.
Los que duelen, me duelen, los otros pasan.
Los que pasan, no pasan por olvidaos,
ni siquiera la muerte puede acallarlos.
Yo que use de palenque mis propios sueños
aprendí que olvidando no se va lejos.
Se me encalla en el alma un sollozo lerdo.
Ta´que lindo sería llegar a viejo,
pa´servirle de abono con más derecho.
Disculpe que me le fui
pa´un lao, que ni yo pensaba.
Todo comienza y se acaba
o mejor dicho se alarga,
y así se estiba una carga
que a veces ni se soñaba.
Por eso voy a tratar
de enganchar el re menor,
y volver a lo anterior
si es que la mente me ayuda.
Cámbiele la cebadura
y arrímele otro tizón.
Y ansi anduve un tiempito
gozando de la vidurria,
guiso de oveja y la angurria,
de hacer hectáreas a chorro
pero cuando vino el cobro
empezaron las penurias.
Del vale del capataz
al vale del encargao
y al pueblo con el recao
pa´cobrar en la oficina
después el hijo y la prima
y la nuera del cuñao.
Mas problemas que en la escuela
pa´cobrar dos pesos locos,
todo comienza de a poco
pa´que uno vaya engranando.
Uno se queda pensando
y el otro se lleva el toco.
¡Ah! Si supiera la ley
la trampas del potentao.
Las noches que me he pasao
a mate amargo y galleta,
por no mirarle la jeta
al oreja de encargao.
Si hasta parece mentira
que por un mísero ascenso
el que ayer dormía entre lienzos
y te hablaba como hermano
tan solo estrecha tu mano
pa´ver si traes algo adentro.
Dende chico me gustó
ser libre, pa´que negarlo.
No sé si podré explicarlo
pero tuve corazón
y enllegada la ocasión
jamás titubie pa´darlo.
Eso sí, jamás cedí
cuando tuve una razón,
pa´todo hay explicación
y pa´todo sentimiento.
La verdad es el alimento
que al alma regala Dios.
Cada uno sabe en su adentro
cuanto debe y cuanto no.
Cada uno tiene una voz
que cada uno ha de escucharla
y aquel que quiera apagarla
será esclavo en su interior.
Pa´todo bien hay un mal
y pa´todo mal un bien.
Cada cual en cada quien
pone su mano,o la quita.
Todos en la misma cita
nos vemos y no se ven.
Por eso, ha de ser tal vez,
que el hombre piensa y repiensa.
Por eso es que no hay quien venza,
el miedo de nunca ser,
equivocao al no ver
que toda luz es concencia.
Todo vivo o todo muerto
sin mitades todo soy.
Todo amanezco en un hoy
y todo amaneceré
con un ayer y un después
que será por lo que doy.
La noche me dio por noche
y el día me dio por día,
y me puse en la porfía
de lo que me toca dar.
Tal vez por analizar
comprendí cuanto debía.
Si el canto me dio su canto
y el sol me brindó su abrigo,
si hasta el perro en su ladrido
me dio razón de que existo,
todo lo andado y lo visto
son cosas que van conmigo.
¡Cuanto te debo mi Dios!
¡Cuanto me diste al criarme!
y si un día he de cansarme
será porque no entendí,
porque el día que nací
otros se morían de hambre.
Equilibrio natural
dicen algunos que saben.
Tal vez cuando estos se acaben,
nacerán otros sabiondos
pero yo escarbo en lo hondo
y no consigo ubicarme.
No entiendo porque ha de haber,
tanta cosa que no entiendo.
Porque se vive sabiendo
que nunca se ha de saber.
Profecía que al nacer
se dictamina muriendo.
Estoy vivo pa´los muertos
y pa´los vivos , no sé.
Vuelo pa´l que anda de a pie
y pa´l que vuela me arrastro.
Cada cual en su camastro
acuna formas de ver.
Diferencias de la vida
que el hombre por ser ha creao.
Unos miran pa´l costao,
otros miran pa´delante.
Pa´atrás según el talante
y algunos pa´cualquier lao.
En cuestiones de mirar,
no se puede discutir.
Cada uno tiende a seguir
pa´donde mejor se le antoje
y así se agranda o se encoge
asigún las ve venir.
Y es mentira que el amigo
se juega por el amigo.
Todo comienza conmigo
y todo termina en yo.
En todas satisfaccion
el yo se lleva consigo.
Si te ayudo es porque siento
necesidad por hacerlo
y si me niego a creerlo
es por ganas de no creer,
y asigún mi parecer puedo
o no puedo entenderlo.
Mucho tiempo me ha costao,
dentrar donde dentra el tiempo
y hace rato estoy sabiendo,
que dentre por proyección
al transformarme en embrión
dentre por fuera y por dentro.
Por fuera pa´los que ven
pa´dentro pa´los que sienten.
Por fuera pa´los que encuentren
en materia su verdad,
por dentro en la eternidad
y en la luz mas refulgente.
No se olvidará jamás
el alma de mis lamentos
que vine al mundo por dentro
y por dentro florecí.
Tal vez por sentirlo así
me albergue en el sufrimiento.
En el cauce de la vida
fui apenas una mojarra
que en cada yuyo se agarra
pa´evitar el remolino,
pero en remanso destino
el bagre se hace la farra.
Fui nochero, un mancarrón
y flete pa´las carreras.
Fui maceta en pisadera
y ladero pa´la chata
y en vez de pilchas de plata,
tuve bolsa en la lomera.
Una vez, ni sé porqué,
se me arrimó la tristeza.
Tal vez por pura grandeza
de poder sentir lo ajeno
me enteré cuanto de bueno
encerraba mi pobreza.
En el continuo secreto
que me regala la vida,
encontré tantas heridas
y tantas curas hallé,
que sin querer los mezclé
y hasta llegué a maldecirlas.
Vida errante la del nada,
vida triste la del todo.
Vida colmada de modos
inciertos y verdaderos.
Toros fuertes y corderos
juntos en el matadero.
Descansado vive el bien
pues tiene poco trabajo,
desentiende el desparpajo
que ensaña rivalidad.
Todo bien nació de un mal
y el mal de un bien a destajo,
y el ego que no ve nada
porque siempre está ocupao,
deja que crezca el pecao
total la bosta está hecha,
va tener buena cosecha
quien clasifique finaos.
Herança Para Um Filho Gaúcho (Parte II)
Se me permite me acalmar
E não se mostra impaciente,
Se me deixa me estabelecer
E não me apressa a sair,
Talvez que dentro do passado
Eu chegue até o presente.
Nasci como todos nascem
Sangue da mesma cor.
Nu como uma flor
Dói porque é o jeito.
Não tive mais conforto
Que meu jeito de dormir,
E foi que ao ir e vir
Por caminhos do esquecimento,
Descobri como que sem querer
O direito de viver.
Das canções que cantei ontem
Se disseram muitas coisas,
Algumas cheias de elogios
Outras cheias de veneno
Cada um tem suas mazelas
Mas o dono as vê lindas.
Lembro de uma conversa
Em uma reunião longa
E você sabe que de encomenda
Não gosto de dizer nada.
O burro dá a patada
Quando acha necessário.
Sei que a muitos incomoda
Que eu não fique calado
Entre o silêncio e o grito,
Fico com quem grita.
Se a tropa é novinha
Não use sino emperrado.
Não importa que alguém pense
Que me amonto em dizer,
Só penso em seguir,
Não quero ficar parado,
Tenho um caminho traçado
E o seguirei até morrer.
Nunca pense que
Porque é de graça respiro.
Tem quem vive a suspiros
Ou eu não aprendi a suspirar.
Quando tenho que encher
Meus pulmões pra gritar
Não consigo segurar
Nem tentei também.
Prefiro morrer afogado
Que soltar o grito pra trás.
E antes que se calem
As cordas do meu sentir,
Eu gostaria de dizer
Assim, como no passado,
As somas de algumas subtrações
E os pontos de algumas "i".
E nunca se vá acreditar
Que grito pra estar na moda.
Todo bagual se acomoda
Quando começa a chover,
Mas nunca o encontrarão
O pingo do meu sentir
Largando a dor na anca,
Nem se escondendo da chuva.
O que não aguenta meu couro
Até o osso vai se afundar.
Enquanto você sacode o mate
E tira erva do pote,
Eu vou fumar um cigarro
Tanto quanto pra um descanso,
E esperar que essa fumaça mansa
Me vá quebrando o carro.
Em ocasiões passadas
Quando eu soube trabalhar,
Quantas vezes me pus a viajar
Misturado com a fumaça.
Por isso, por isso que quando fumo
Me dá vontade de pensar.
Quantas vezes ia ao trabalho
Pra ganhar o dia na lavoura,
Com a mala vazia
Ou lá no trem
Se eu não teria visto um Brasil
Entre carretas de lastro.
Andorinhas nos chamavam
Os peões de ocasião.
Andorinha ou pobre peão
Vem a ser a mesma coisa,
Com quinzenas preguiçosas
Uma pá e um pisão.
Em um canto a esperança
E em outro a engenharia.
Em um canto a briga
De fazer as coisas melhor,
E de vez em quando um senhor
Que chegava e suspendia.
Pensei mais de uma vez:
O senhor não tem culpa.
Se à empresa não convém
Ter peões efetivos.
Mas em casa, o que digo?
Quando o chifre vem pra nós.
A barriga nunca entendeu
Que pro peão há diferença,
Mas entende a consciência
E isso é triste, paisano;
A fome é um verme
Que faz perder a paciência.
O ruim é quando um esquece
Estatuto, regra, lei.
Tem quilates de boi
Quem se aperta e não se queixa.
Toda coisa envelhece
O tempo é tempo e é rei.
De mecânico também
Trabalhei como oficial,
Mas quando ia consertar
Me pagavam como peão,
E como o chifre era pior
Tive que me aguentar.
Um dia me irritei
E briguei com um chefe,
E nesses jogos e manobras
Pra não complicar mais
Tive que sair
Com a cauda como um eixo.
E voltei outra vez a nada
Buscando um triste emprego,
Percorri todo o lugar
E na Estância "La Pelada"
Me contrataram pra lavrar
E pra semear no arado.
Lembro como se visse
As linhas que ali cortei.
Se visse com que prazer
Desperdiçava a semente,
E assim esperávamos a colheita
Com um talvez pra depois.
Falam de pampa sem eco,
Coisa que não conheci.
Do pé de cabra que afundei
Ficou o retumbar na cerca
E até o bufido do porco
Se faz um canto pra mim.
Talvez por sentir assim
Faço poças no seco
E falam de pampa sem eco
Coisa que não conheci.
Que lindo é se meter no chão,
Como as nuvens entram na chuva.
Galopar as distâncias do pensamento,
Pela trilha quente do sulco aberto.
Chegar com o focinho pra cheirar o chão,
E sentir que a consciência entra.
Compreender que a vida não tem dono,
Porque vem do tempo de rosto limpo.
Arranhar as costas dos pastos
Vertendo jornadas de sonhos novos.
Que lindo é se meter no chão
E regar com a chuva do próprio alento.
E pensar que não pude, por isso penso
Que não posso me enterrar com o silêncio.
Se amadurecem os trigos, a alma floresce
E quem semeia apodrece e o dono canta.
A mentira é mentira, pra que negá-la,
Da cauda do porco não saem grãos.
As verdades abrangem muito
E não têm patrões pra que as mandem.
A consciência do macho quando chuta
Se estraga por dentro sem que se veja.
Não se curam os bichos das feridas
Com caliostro aguado de vacas paridas,
Nem te engordam conselhos por aliviantes
Com um prato bem cheio, você morre de fome.
Na mesa do pobre não haveria complexo
Se sobrasse bolacha, pra que conselho.
Não se entendem razões por muito sensatas,
Quando o frio te gela e andas descalço,
Nem se aquecem promessas de presentes,
As promessas se nutrem dos afagos.
Que lindo é se meter no chão.
Me tremem as mãos quando penso nisso
Se me aperta na alma um soluço lento
Que lindo seria, chegar a velho
Pra servir de adubo com mais direito.
Eu, eu que usei de palanque meus próprios sonhos,
Não concebo o esquecimento das memórias,
Nem também me enganar com o presente
Os que passam, meus outros vivem latentes.
Há memórias que choram e outras que cantam.
As que doem, me doem, as outras passam.
As que passam, não passam por esquecidas,
Nem mesmo a morte pode calá-las.
Eu que usei de palanque meus próprios sonhos
Aprendi que esquecendo não se vai longe.
Se me aperta na alma um soluço lento.
Que lindo seria chegar a velho,
Pra servir de adubo com mais direito.
Desculpe que me fui
Pra um lado, que nem eu pensava.
Tudo começa e acaba
Ou melhor dizendo se alonga,
E assim se estiva uma carga
Que às vezes nem se sonhava.
Por isso vou tentar
Enganchar o ré menor,
E voltar ao que era antes
Se a mente me ajudar.
Mude a cebadura
E arrume outro tição.
E assim andei um tempinho
Gozando da vida,
Guisado de ovelha e a ânsia,
De fazer hectares a jorro
Mas quando veio a cobrança
Começaram as penúrias.
Do vale do capataz
Ao vale do encarregado
E ao povo com o recado
Pra cobrar no escritório
Depois o filho e a prima
E a nora do cunhado.
Mais problemas que na escola
Pra cobrar dois pesos loucos,
Tudo começa devagar
Pra que um vá engrenando.
Um fica pensando
E o outro leva o pedaço.
Ah! Se soubesse a lei
As armadilhas do poderoso.
As noites que passei
A mate amargo e bolacha,
Por não olhar na cara
Do encarregado.
Se até parece mentira
Que por um mísero aumento
Quem ontem dormia entre lençóis
E te falava como irmão
Apenas estende a mão
Pra ver se traz algo dentro.
Desde pequeno gostei
De ser livre, pra que negar?
Não sei se poderei explicar
Mas tive coração
E chegada a ocasião
Jamais hesitei em dar.
Isso sim, nunca cedi
Quando tive uma razão,
Pra tudo há explicação
E pra todo sentimento.
A verdade é o alimento
Que a alma Deus nos dá.
Cada um sabe em seu íntimo
Quanto deve e quanto não.
Cada um tem uma voz
Que cada um deve ouvir
E aquele que quiser apagá-la
Será escravo em seu interior.
Pra todo bem há um mal
E pra todo mal um bem.
Cada um em cada um
Coloca a mão, ou a tira.
Todos na mesma reunião
Nos vemos e não se veem.
Por isso, deve ser talvez,
Que o homem pensa e repensa.
Por isso é que não há quem vença,
O medo de nunca ser,
Equivocado ao não ver
Que toda luz é consciência.
Todo vivo ou todo morto
Sem metades, tudo sou.
Todo amanheço em um hoje
E todo amanhecerei
Com um ontem e um depois
Que será pelo que dou.
A noite me deu por noite
E o dia me deu por dia,
E me pus na briga
Do que me toca dar.
Talvez por analisar
Compreendi quanto devia.
Se o canto me deu seu canto
E o sol me brindou seu abrigo,
Se até o cachorro em seu latido
Me deu razão de que existo,
Tudo que andei e vi
São coisas que vão comigo.
Quanto te devo, meu Deus!
Quanto me deste ao me criar!
E se um dia eu me cansar
Será porque não entendi,
Porque o dia que nasci
Outros morriam de fome.
Equilíbrio natural
Dizem alguns que sabem.
Talvez quando esses acabarem,
Nascem outros sabichões
Mas eu escarvo no fundo
E não consigo me localizar.
Não entendo porque há de haver,
Tanta coisa que não entendo.
Porque se vive sabendo
Que nunca se há de saber.
Profecia que ao nascer
Se determina morrendo.
Estou vivo pros mortos
E pros vivos, não sei.
Voo pro que anda a pé
E pro que voa me arrasto.
Cada um em seu leito
Acalenta formas de ver.
Diferenças da vida
Que o homem por ser criou.
Uns olham pro lado,
Outros olham pra frente.
Pra trás segundo o jeito
E alguns pra qualquer lado.
Em questões de olhar,
Não se pode discutir.
Cada um tende a seguir
Pra onde melhor lhe aprouver
E assim se amplia ou se encolhe
Conforme as vê vir.
E é mentira que o amigo
Se joga pelo amigo.
Tudo começa comigo
E tudo termina em eu.
Em toda satisfação
O eu leva consigo.
Se te ajudo é porque sinto
Necessidade de fazê-lo
E se me nego a crer
É por vontade de não crer,
E segundo meu parecer posso
Ou não posso entender.
Muito tempo me custou,
Entrar onde entra o tempo
E faz tempo que sei,
Que entrei por projeção
Ao me transformar em embrião
Entrei por fora e por dentro.
Por fora pra quem vê
Por dentro pra quem sente.
Por fora pra quem encontra
Na matéria sua verdade,
Por dentro na eternidade
E na luz mais reluzente.
Não se esquecerá jamais
A alma dos meus lamentos
Que vim ao mundo por dentro
E por dentro floresci.
Talvez por sentir assim
Me abracei ao sofrimento.
No leito da vida
Fui apenas uma tilápia
Que em cada erva se agarra
Pra evitar o redemoinho,
Mas em remanso destino
O bagre faz a festa.
Fui noiteiro, um mancarrão
E frete pras corridas.
Fui maceta em pisadeira
E ladero pra carroça
E em vez de roupas de prata,
Tive bolsa na coxilha.
Uma vez, nem sei porquê,
A tristeza se aproximou.
Talvez por pura grandeza
De poder sentir o alheio
Me dei conta do quanto de bom
Encerrava minha pobreza.
No contínuo segredo
Que me presenteia a vida,
Encontrei tantas feridas
E tantas curas achei,
Que sem querer as misturei
E até cheguei a amaldiçoá-las.
Vida errante a do nada,
Vida triste a do tudo.
Vida cheia de modos
Incertos e verdadeiros.
Touros fortes e cordeiros
Juntos no matadouro.
Descansado vive o bem
Pois tem pouco trabalho,
Desconsidera o desparpajo
Que ensina rivalidade.
Todo bem nasceu de um mal
E o mal de um bem a destajo,
E o ego que não vê nada
Porque sempre está ocupado,
Deixa que cresça o pecado
Total, a bosta está feita,
Vai ter boa colheita
Quem classificar finados.