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Jeremias

Juan Carlos Baglietto

Jeremías

Jeremías,
apretado de colores, sonreía;
desgajado de sollozos,
convirtiendo, trozo a trozo,
la tristeza en alegría.
Polvo y trapos,
él se desprende de su alma a manotazos...
Que se rían en las gradas
de su pena enmascarada,
que le devuelvan de su alma los pedazos.
Hubo un tiempo de cielos claros,
de vida que lo llevaba de la mano...
Y cobardeando, por lo bajo,
se arrancó el amor de cuajo
e hizo de su carpa
su cielo de payaso.
Madrugadas
son de lágrimas calientes en su almohada;
que cuando el público pide sonreir,
él llora y ríe
por su rosa de cachada.
Muy a prisa
buscó el vuelo que le devolvió la risa
de trapecio y pista en sombra
de mil niños que lo nombran,
de muerte que lo acaricia.
Silencio,
que envuelve gritos...
Y una niñá lo lloró
muy despacito...
Borró de miedo su intento
por volver a estar contento
y tener, del cielo azul,
un pedacito.

Jeremias

Jeremias,
apertado de cores, sorria;
desgajado de soluços,
transformando, pedaço a pedaço,
a tristeza em alegria.
Poeira e trapos,
ele se desprende da alma a tapas...
Que riam nas arquibancadas
da sua dor disfarçada,
que devolvam da sua alma os pedaços.
Houve um tempo de céus claros,
de vida que o levava pela mão...
E se acovardando, por baixo,
arrancou o amor pela raiz
e fez da sua tenda
o seu céu de palhaço.
Madrugadas
são de lágrimas quentes em seu travesseiro;
que quando o público pede pra sorrir,
ele chora e ri
por sua rosa de cachorrinho.
Muito rápido
buscou o voo que lhe trouxe a risada
de trapézio e pista na sombra
de mil crianças que o nomeiam,
de morte que o acaricia.
Silêncio,
que envolve gritos...
E uma menina o chorou
muito devagar...
Apagou de medo sua tentativa
de voltar a estar contente
e ter, do céu azul,
um pedacinho.

Composição: Jorge Fandermole