395px

A Ópera das Sombras

La Dama Negra

La Ópera de Las Sombras

Se alza el telón en la sala maldita
Candelas marchitas iluminan la cita
El público en ruinas comienza a aplaudir
Con rostros de cera que quieren fingir

Las cuerdas resuenan con llanto mortal
El violín desgarrado profana el ritual
Un coro espectral se prepara a cantar
La ópera bizarra no quiere acabar

Máscaras rotas, voces de horror
Cada compás es un réquiem sin Sol
Bienvenidos al teatro del dolor
Donde la dama dirige el terror

En la penumbra comienza a brillar
La ópera oscura no quiere callar

Las notas caóticas tiemblan al sonar
El aire envenena al público espectral
Los muros retumban con gritos de fe
Las sombras danzan al ritmo de pie

Máscaras rotas, voces de horror
Cada compás es un réquiem sin Sol
Bienvenidos al teatro del dolor
Donde la dama dirige el terror

En la penumbra comienza a brillar
La ópera oscura no quiere callar

El telón desangra su seda final
Los actores caídos no vuelven jamás
El público ríe con llanto espectral
La ópera eterna los va a sepultar

Bienvenidos al teatro del dolor
Donde la dama dirige el terror
En la penumbra comienza a brillar
La ópera oscura no quiere callar

A Ópera das Sombras

Se levanta a cortina na sala amaldiçoada
Candeias murchas iluminam o encontro
O público em ruínas começa a aplaudir
Com rostos de cera que querem fingir

As cordas ressoam com choro mortal
O violino rasgado profana o ritual
Um coro espectral se prepara pra cantar
A ópera bizarra não quer acabar

Máscaras quebradas, vozes de horror
Cada compasso é um réquiem sem Sol
Bem-vindos ao teatro da dor
Onde a dama dirige o terror

Na penumbra começa a brilhar
A ópera escura não quer calar

As notas caóticas tremem ao soar
O ar envenena o público espectral
As paredes retumbam com gritos de fé
As sombras dançam ao ritmo de pé

Máscaras quebradas, vozes de horror
Cada compasso é um réquiem sem Sol
Bem-vindos ao teatro da dor
Onde a dama dirige o terror

Na penumbra começa a brilhar
A ópera escura não quer calar

A cortina desangra sua seda final
Os atores caídos não voltam jamais
O público ri com choro espectral
A ópera eterna os vai sepultar

Bem-vindos ao teatro da dor
Onde a dama dirige o terror
Na penumbra começa a brilhar
A ópera escura não quer calar

Composição: Gínes Martínez Díaz