A La Luz de Aute
Trovador de la belleza y juglar de giralunas
De latidos y de espumas, vientres, mares y aleluyas
De canallas y aventuras, entre citas y entre cines
De caínes y de abeles, satanases y deidades
Van las naves con tus bardos, remontando libertades
En el alba se levantan los fusiles sepulcrales
Míralos como se jactan, desplegando vanidades
Los que entierran la belleza, en los fangos espectrales
Y no hay cuadro mejor que represente tu estampa
Como ese niño asombrado que sueña en el malecón
De la luz a la sombra, velázquez, goya y picasso
Vas marcando con tus trazos, la voz áurea de jacques brel
Imagina john lennon un Dios sin religión
Siglo xx cambalache discépolo cantó
Hasta el fin del universo, entre humos y azares
Como giges con su anillo desvanecen los mortales
En tus versos queda el beso entre la espada y la bala
Se embellece la mirada como carne apasionada
Y no hay cuadro mejor que represente tu estampa
Como ese niño asombrado que sueña en el malecón
En albanta, es eterna la infancia
Sin dragones acechando desde el mar
À luz de Aute
Trovador de beleza e malabarista de girassol
De batidas e espumas, barrigas, mares e aleluia
De patifes e aventuras, entre compromissos e entre cinemas
De bastões e de abeles, satanases e divindades
Navegue com seus bardos, procurando liberdades
Ao amanhecer, os rifles sepulcrais se erguem
Observá-los como eles se gabam, exibindo vaidades
Aqueles que enterram a beleza, na lama espectral
E não há imagem melhor que represente sua imagem
Como aquele garoto espantado que sonha no calçadão
Da luz à sombra, velázquez, goya e picasso
Você está marcando com seus golpes, a voz dourada de jacques brel
Imagine John Lennon, um Deus sem religião
20o século cambalache discépolo cantou
Até o fim do universo, entre fumaça e perigos
Como você gira com seu anel, os mortais desaparecem
Nos seus versos está o beijo entre a espada e a bala
O visual é embelezado como carne apaixonada
E não há imagem melhor que represente sua imagem
Como aquele garoto espantado que sonha no calçadão
Em Albanta, a infância é eterna
Não há dragões perseguindo o mar