El Silencio De Los Perdidos
Otra vez
Ese zumbido en los oídos
Ese aire espeso
Que se me mete en los pulmones
Y no alimenta nada
No sé ni qué día es
Ni me importa una mierda
Y cada paso que doy
Es como si el suelo estuviera
Hecho de arena movediza
Hundiéndome un poco más
Con cada intento de avanzar
Uf, me duele la verdad
Esa que se esconde tras el ruido de los que nunca callan
Somos chispas apagándose
En una tormenta que no tiene fin
Buscando calor en hogueras de hielo
¿Qué mierda de orgullo este?
El de creer que somos dueños de algo
Cuando no podemos ni sujetar
El latido que
Se nos escapa por la garganta?
Noto cómo la realidad se agrieta
Mostrando ese vacío
Que nadie se atreve a mirar de frente
Por puro miedo a encontrarse a sí mismo
Me quedo aquí
Suspendido en este instante eterno
Donde el tiempo no es más que una herida que no deja de sangrar
¡Ah!
Sigo aquí
Estancado en este margen
Donde el aire ya no sabe olvidar
¡Ah!
¡Qué estúpida farsa
De hombres de piedra
Que fingen no sentir
El peso de su propia nada!
¡Uf!
Una corriente
Que solo sirve para recordarme
Que el alma se nos ha vuelto de ceniza antes de tiempo
Somos arquitectos de ruinas
Mientras el espíritu
Se nos muere de asco en un rincón
¡Qué estúpida vanidad
La de nuestras certezas!
¡Ah!
Me duele la sordera de las almas
Ese ruido blanco que lo tapa todo
Siento que soy un puente roto
Una conexión que se pierde en el aire
¡Ah!
¡Mar de maldita!
¿Cuándo dejamos de ser fuego
Para convertirnos en ceniza fría
Que el viento arrastra sin esfuerzo?
Y no puedo ver
Cómo se marchitan las flores del entendimiento
Por pura falta de coraje
Y me estremezco al pensar
En la herencia de vacío que estamos dejando
Y aquí sigo
Con las tripas revueltas por esta visión
Intentando sostener el cielo
Con unas manos que ya no tienen fuerzas
Esperando que un solo destello
De conciencia pura rompa de una vez
Esta costra de puro hielo
Que nos impide sentir el latido del universo
¡Ah!
¡Aferrados de naufragio
Sintiendo cómo la cordura se deshilacha
Como una cuerda vieja!
¡Qué maldita soledad
La de tener los ojos abiertos
En un país de ciegos!
Y al final
Al final, solo queda este rastro de mierda en el aire
Una batalla que perdimos antes de empezar
¡Qué mierda de alivio este
El de saber que ya no hay nada más que romper!
¡Ay!
¡Qué maldita, qué hermoso es
Por fin no sentir
Absolutamente nada
Nada
Nada!
¡Absolutamente nada!
O Silêncio dos Perdidos
Mais uma vez
Esse zumbido nos ouvidos
Esse ar pesado
Que entra nos pulmões
E não alimenta nada
Não sei nem que dia é
Nem me importa um caralho
E cada passo que dou
É como se o chão estivesse
Feito de areia movediça
Me afundando um pouco mais
Com cada tentativa de avançar
Uf, me dói a verdade
Aquela que se esconde atrás do barulho dos que nunca se calam
Somos faíscas se apagando
Em uma tempestade que não tem fim
Buscando calor em fogueiras de gelo
Que porra de orgulho é esse?
O de achar que somos donos de algo
Quando não conseguimos nem segurar
O batimento que
Escapa pela garganta?
Sinto como a realidade se racha
Mostrando esse vazio
Que ninguém se atreve a encarar de frente
Por puro medo de se encontrar
Fico aqui
Suspenso neste instante eterno
Onde o tempo não é mais que uma ferida que não para de sangrar
Ah!
Continuo aqui
Estagnado nesta margem
Onde o ar já não sabe esquecer
Ah!
Que farsa estúpida
De homens de pedra
Que fingem não sentir
O peso da própria nulidade!
Uf!
Uma corrente
Que só serve para me lembrar
Que a alma se tornou cinzas antes do tempo
Somos arquitetos de ruínas
Enquanto o espírito
Morre de nojo em um canto
Que vaidade estúpida
A das nossas certezas!
Ah!
Me dói a surdez das almas
Esse ruído branco que abafa tudo
Sinto que sou uma ponte quebrada
Uma conexão que se perde no ar
Ah!
Mar maldito!
Quando deixamos de ser fogo
Para nos tornarmos cinzas frias
Que o vento arrasta sem esforço?
E não consigo ver
Como as flores do entendimento murcham
Por pura falta de coragem
E me estremeço ao pensar
Na herança de vazio que estamos deixando
E aqui sigo
Com as tripas reviradas por essa visão
Tentando sustentar o céu
Com mãos que já não têm forças
Esperando que um único brilho
De consciência pura rompa de uma vez
Essa crosta de puro gelo
Que nos impede de sentir o batimento do universo
Ah!
Agarrados ao naufrágio
Sentindo como a sanidade se desfia
Como uma corda velha!
Que solidão maldita
A de ter os olhos abertos
Em um país de cegos!
E no final
No final, só resta esse rastro de merda no ar
Uma batalha que perdemos antes de começar
Que alívio de merda é esse
O de saber que não há mais nada a quebrar!
Ai!
Que maldita, que lindo é
Finalmente não sentir
Absolutamente nada
Nada
Nada!
Absolutamente nada!