El Ovejero
Punta Arenas ya,
va quedando atrás
y la cerrazón,
cubre más y más,
el blanco camino que el ovejero
lleva en su vida,
vida, que el viento azota
sin compasión,
detrás de un piño que a veces
muere de frío,
detrás de las esperanzas
que nunca son.
De lejos se siente el grito
del ovejero,
el viento lo va alejando
como un recuerdo
y arreando ese piño eterno
va en su caballo,
cuidando a las más pequeñas
su perro va.
Con botas, sombrero y poncho,
va el ovejero,
estampa que se recorta
en el gris del tiempo
y mientras se va alejando
se oye un ladrido,
Puntas Arenas ya,
va quedando atrás.
Con botas, sombrero y poncho,
va el ovejero,
estampa que se recorta
en el gris del tiempo
y mientras se va alejando
se oye un ladrido,
Puntas Arenas ya,
quedó muy atrás.
O Pastor
Punta Arenas já,
fica pra trás
E a neblina,
cobre mais e mais,
o caminho branco que o pastor
leva na sua vida,
vita que o vento açoita
sem compaixão,
detrás de um rebanho que às vezes
morre de frio,
detrás das esperanças
que nunca vêm.
De longe se ouve o grito
do pastor,
o vento vai levando
como uma lembrança
e conduzindo esse rebanho eterno
vai em seu cavalo,
cuidando dos menores
com seu cachorro.
Com botas, chapéu e poncho,
vai o pastor,
imagem que se recorta
no cinza do tempo
e enquanto se afasta
se ouve um latido,
Punta Arenas já,
fica pra trás.
Com botas, chapéu e poncho,
vai o pastor,
imagem que se recorta
no cinza do tempo
e enquanto se afasta
se ouve um latido,
Punta Arenas já,
ficou muito pra trás.