Sábato
Parque Lezama de diablos, calavera del maestro
de Buenos Aires, melancólica...
Un niño juega solo en el laboratorio, trae una aguja
y un pájaro atrapado en su otra mano inocente, aterrorizado
pincha sus ojos, hunde la aguja firme.
Ciego de dolor, en su vuelo torpe, los ojos sin ojos,
La casa estaba llena de secretos y el incendio parecía extraño
como aquel crimen de los atrapados en el ascensor sin resolverse
juego de niños, juego-experimento...
Hunde la aguja firme, los ojos sin ojos
una eterna, nostalgia
de vida, siempre.
Amar, odiar, amar, odiar,
todo va hacia el mar.
Escribimos canciones, destruimos las canciones
Parque Lezama de diablos, calavera del maestro...
Amo los detalles, odio generalidades, dice el joven loco.
somos una mezcla de pecado y santidades
del infierno exquisito y los cielos te podría matar solo por celos,
me podría matar solo por celos ... me podría matar...
La casa estaba llena de secretos y el incendio aprecia extraño
como aquel crimen de los atrapados en el ascensor sin resolverse
una eterna, nostalgiade vida, siempre.
Amar, odiar, amar, odiar, todo va hacia el mar.
escribimos canciones, destruimos las canciones
parque Lezama de diablos, calavera del maestro...
escribimos canciones, destruimos las canciones
parque Lezama de diablos, calavera del maestro...
de Buenos Aires, melancólica.
Sábado
Parque Lezama de demônios, caveira do mestre
de Buenos Aires, melancólica...
Uma criança brinca sozinha no laboratório, traz uma agulha
e um pássaro preso na outra mão inocente, aterrorizado
fura seus olhos, enfia a agulha firme.
Cego de dor, em seu voo desajeitado, os olhos sem olhos,
A casa estava cheia de segredos e o incêndio parecia estranho
como aquele crime dos presos no elevador sem solução
brincadeira de criança, jogo-experimento...
Enfia a agulha firme, os olhos sem olhos
uma eterna, nostalgia
de vida, sempre.
Amar, odiar, amar, odiar,
tudo vai em direção ao mar.
Escrevemos canções, destruímos as canções
Parque Lezama de demônios, caveira do mestre...
Amo os detalhes, odeio generalidades, diz o jovem louco.
Somos uma mistura de pecado e santidades
do inferno requintado e os céus, eu poderia te matar só por ciúmes,
poderia me matar só por ciúmes... poderia me matar...
A casa estava cheia de segredos e o incêndio parecia estranho
como aquele crime dos presos no elevador sem solução
uma eterna, nostalgia de vida, sempre.
Amar, odiar, amar, odiar, tudo vai em direção ao mar.
Escrevemos canções, destruímos as canções
Parque Lezama de demônios, caveira do mestre...
Escrevemos canções, destruímos as canções
Parque Lezama de demônios, caveira do mestre...
de Buenos Aires, melancólica.
Composição: Flavio Oscar Cianciarulo