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O Homem do Macacão

Los Olimareños

El Hombre Del Mameluco

Al hombre del mameluco
Al que inventó la alegría
Al de las manos de fierro
Al de la cara blandita
Le descubrí su secreto
Le vi que lloraba un día
Vi que sudaba de bueno
Y de bueno no comía

El hombre del mameluco
Pide la yerba que alivia
La encontrará si la busca
Rebelde y recién nacida
En la almohada de su hijo
En el tierno mediodía
En la página olvidada
¡Mi tierra vale mi vida!

Son muchas camisas blancas
Que avanzan por la avenida
Llevando un mundo de piedras
Como cerro que camina
Y el cerro quiere crecer
Se le suman las camisas
Y se le suman las ansias
De la América Latina

Y de pronto, lo esperado
Algo azul trepa la cima
Son todos los mamelucos
Que corren como la brisa
Y salen de todas partes
Y se acaba la mentira
Y van o mueren cantando
Cada cual tasa su vida

Y que se mueran los lobos
Los que siempre se decían
«El peso lo arregla todo»
¡Que se mueran, que se mueran!
Los que mataban sin culpas
Al chico de la camisa
Y exprimían al obrero
Dejándolo seco en vida

¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Por Dios, que se mueran!

O Homem do Macacão

Ao homem do macacão
Aquele que inventou a alegria
Aquele de mãos de ferro
Aquele de cara macia
Descobri seu segredo
Vi que chorava um dia
Vi que suava de bom
E de bom não comia

O homem do macacão
Pede a erva que alivia
Ele a encontrará se procurar
Rebelde e recém-nascida
Na almofada do seu filho
No terno meio-dia
Na página esquecida
Minha terra vale minha vida!

São muitas camisas brancas
Que avançam pela avenida
Carregando um mundo de pedras
Como um morro que caminha
E o morro quer crescer
Se somam as camisas
E se somam as ansias
Da América Latina

E de repente, o esperado
Algo azul sobe a ladeira
São todos os macacões
Que correm como a brisa
E saem de todos os lugares
E acaba a mentira
E vão ou morrem cantando
Cada um conta sua vida

E que morram os lobos
Os que sempre diziam
"O dinheiro resolve tudo"
Que morram, que morram!
Os que matavam sem culpa
O garoto da camisa
E espremiam o trabalhador
Deixando-o seco em vida

Que morram, que morram!
Que morram, que morram!
Que morram, que morram!
Que morram, que morram!
Que morram, que morram!
Que morram, que morram!
Pelo amor de Deus, que morram!

Composição: José Carbajal (El Sabalero)