Ya Comienza
Callecitas de adoquines
Te harán vibrar con su canto
Los negros de roncas voces
Los negros de duras manos
Tan dura como la vida
De ese sur montevideano
Con sus rotos conventillos
Pieza de cuatro por cuatro
Donde se amontonan hijos
Y sueños casi castrados
Al paso de las comparsas
Se vuelve un infierno el barrio
De los gastados pretiles
Saluda el palomo macho
La danza de Rosa Luna
Sobre el antiguo empedrado
Tiritar de escobilleros
Las lonjas vienen llamando
Y el enjambre de negritos
Que son gorrioncitos pardos
De las vías de Palermo
Saltan recuerdos de antaño
Cuando la diosa Gularte
Plumereaba su reinado
En los calientes febreros
Con tamboriles quemados
Las noches de Yacumenza
De vino se están pintando
Y en el convento del medio
Serpentean los colados
Revolotear de abanicos en las abuelas de barro
Quebrando los almidones el parche de tantos años
Cuando levanta el repique, se eriza el inquilinato
Y es el grito de esta raza que se trepa a los tejados
Para cantar sus cantares tan libre como los pájaros
Con sus rotos conventillos
Pieza de cuatro por cuatro
Donde se amontonan hijos
Y sueños casi castrados
La danza de Rosa Luna
Sobre el antiguo empedrado
Y el enjambre de negritos
Que son gorrioncitos pardos
Cuando la diosa Gularte
Plumereaba su reinado
En los calientes febreros
Con tamboriles quemados
Las noches de Yacumenza
De vino se están pintando
Já Começa
Ruas de paralelepípedos
Vão te fazer vibrar com seu canto
Os negros de vozes roucas
Os negros de mãos calejadas
Tão dura quanto a vida
Desse sul montevideano
Com seus conventos quebrados
Quarto de quatro por quatro
Onde se amontoam filhos
E sonhos quase podados
Ao passar das comparsas
O bairro vira um inferno
Dos parapeitos desgastados
Saúda o pombo macho
A dança de Rosa Luna
Sobre o antigo calçamento
Tremor de escovadores
As tiras vêm chamando
E o enxame de negrinhos
Que são pardais marrons
Das vias de Palermo
Saltam lembranças de outrora
Quando a deusa Gularte
Reinava com seu esplendor
Nos quentes meses de fevereiro
Com tamborins queimados
As noites de Yacumenza
Estão se pintando de vinho
E no convento do meio
Serpenteiam os colados
Vôo de leques nas avós de barro
Quebrando os amidos do tempo
Quando levanta o repique, o inquilinato se arrepia
E é o grito dessa raça que sobe nos telhados
Pra cantar suas canções tão livres como os pássaros
Com seus conventos quebrados
Quarto de quatro por quatro
Onde se amontoam filhos
E sonhos quase podados
A dança de Rosa Luna
Sobre o antigo calçamento
E o enxame de negrinhos
Que são pardais marrons
Quando a deusa Gularte
Reinava com seu esplendor
Nos quentes meses de fevereiro
Com tamborins queimados
As noites de Yacumenza
Estão se pintando de vinho