Killer daikiri
Desde que perdió la gracia vive por resignación.
Aire plomo hay cerca suyo, como cuando duerme un dragón.
Esta al palo de temprano preparando el arsenal.
Se le está yendo la mano; pólvora para matar.
En su cabeza calesita, recrudece el culebrón.
Hoy está re-loco.
Alto bardo y a la ruina; un presagio del final.
Son las líneas que se esquivan, que se pueden encontrar.
Brilla, gordita, la aguja…la vacía en el talón.
Ahí es dónde más le gusta (pega rápido y mejor)
Convulsiona en la bañera y, ahora, asusta de verdad.
Se ilumina el cielo afuera; él se hunde en la oscuridad.
Se le alborota la sangre. Se le retuerce el corazón.
Y no queda nada.
Viaja muerto en la camilla; Noche Buena en la ciudad.
Termino la pesadilla o recién va a comenzar.
¡Y no queda nada!
Y se juntan y se esquivan y se vuelven a juntar.
Y amanece y vuelve el día…y nace otra Navidad.
Killer daikiri
Desde que perdeu a graça, vive na resignação.
Ar puro é chumbo perto dele, como quando um dragão dorme.
Ele tá acordado desde cedo, preparando o arsenal.
A mão tá pesada; pólvora pra matar.
Na cabeça, um carrossel, a novela só aumenta.
Hoje ele tá pirado.
Um caos e a ruína; um presságio do fim.
São as linhas que se esquivam, que se podem encontrar.
Brilha, gordinha, a agulha… ela se esvazia no calcanhar.
É aí que ele mais gosta (pega rápido e melhor)
Convulsiona na banheira e, agora, assusta de verdade.
O céu se ilumina lá fora; ele se afunda na escuridão.
A sangue ferve. O coração se retorce.
E não sobra nada.
Viaja morto na maca; Natal na cidade.
Acabou o pesadelo ou tá só começando.
E não sobra nada!
E se juntam e se esquivam e se juntam de novo.
E amanhece e volta o dia… e nasce outro Natal.
Composição: Nicolas Franchino