395px

A Lo Magdalena

Luis Alposta

A Lo Magdalena

Su historia empezó una tarde,
en el preciso momento
en que fue a dar a un convento,
pues según ella contó,
su mama la abandonó
en el Mercado de Abasto
y atorrando en un canasto
una monja la encontró.

Después de cumplir los quince
dio el primer paso fulero.
Se acoyaró a un quinielero
creyéndolo un buen partido.
Era un negrito fornido
que, por ser rana y de oficio,
cuando entró a junarle el vicio
la empezó a fajar tupido.

Y al cabo de cierto tiempo
de aguantiñar tanta biaba,
cayó de suerte la taba
y su premio fue un mishé.
De aquí en más, lo que yo sé,
es que éste adornó su frente,
además de un regio ambiente
por Larrea y Santa Fe.

Y así, como en pleno mate
en el que el agua se acaba,
se cortó lo que se daba.
¡Muy poco el piolín se estira!
Nadie por ella suspira,
su escracho destila pena,
y hoy llora a lo Magdalena
al escuchar Yira Yira.

A Lo Magdalena

A história dela começou numa tarde,
no exato momento
em que foi parar num convento,
pois segundo ela contou,
sua mãe a abandonou
no Mercado Municipal
e jogada num cesto
a freira a encontrou.

Depois de completar quinze anos
dou o primeiro passo errado.
Se envolveu com um apostador
achando que era um bom partido.
Era um neguinho forte
que, por ser safado e de ofício,
quando entrou pra dar o vício
começou a bater pesado.

E depois de um tempo
aguentando tanta pancada,
caiu a sorte na jogada
e seu prêmio foi um traste.
Daqui em diante, o que eu sei,
é que isso enfeitou sua testa,
além de um ambiente de festa
na Larrea e Santa Fé.

E assim, como no final do chimarrão
em que a água se esgota,
se cortou o que rolava.
Muito pouco o piolinho se estica!
Ninguém por ela suspira,
seu escracho destila tristeza,
e hoje chora a lo Magdalena
ao ouvir Yira Yira.

Composição: