395px

A lo Megata

Luis Alposta

A lo Megata

El barón Megata, en el año veinte,
se tomaba el buque con rumbo a París,
y allí, entre los tangos y el "dolce far niente",
el japonesito se hizo bailarín.
Flaco y bien plantado. Pinta milonguera.
De empilche a lo duque, aun siendo barón.
Bailó con Pizarro, y una primavera
empacó los discos y volvió a Japón.

Y así llevó el tango
a tierra nipona,
donde gratarola
lo enseñó a bailar.
Cuentan que Megata
no cobraba un mango,
por amor al tango
y por ser bacán.

No sólo enseñaba cortes y quebradas,
también daba clases de hombría de bien;
junaba de noches y de madrugadas,
piloteaba aviones y más de un beguén.
Y tal vez ahora, que está aquí presente,
mientras una Sony nos pasa "Chiqué",
alguien, allá en Tokio, elegantemente,
baile a lo Megata sin saber quién fue.

A lo Megata

O barão Megata, no ano vinte,
pegou o barco com destino a Paris,
e lá, entre os tangos e o "dolce far niente",
o japonêsinho virou dançarino.
Magro e bem posicionado. Estilo milongueiro.
De terno a la duque, mesmo sendo barão.
Dançou com Pizarro, e numa primavera
empacotou os discos e voltou pro Japão.

E assim levou o tango
pra terra nipônica,
donde gratarola
ensinou a dançar.
Dizem que Megata
não cobrava nada,
pelo amor ao tango
e por ser bacana.

Não só ensinava cortes e quebras,
também dava aulas de masculinidade;
saía de noite e de madrugada,
pilotava aviões e mais de um beguém.
E talvez agora, que está aqui presente,
enquanto uma Sony toca "Chiqué",
alguém, lá em Tóquio, elegantemente,
dance a lo Megata sem saber quem foi.

Composição: