La Siesta Anda En El Norte
Está la tarde en el norte
Buscando un lugar fresco
Y le contesta la siesta
Que se mete monte adentro
El Sol enciende su antorcha
Entre sombras por el pueblo
Y va quemando los pastos
Con todo el fuego de enero
El viento norte se mete
Por ventanales abiertos
Como buscando escapar
Su calor bajo los techos
El viento norte se mete
Por ventanales abiertos
Como buscando escapar
Su calor bajo los techos
Por el rancho se dibujan
Agrietados por el tiempo
En sus paredes de adobe
El mapa de los recuerdos
Anda la siesta en el norte
Queriendo tejer los sueños
Que se quedan transpirados
Mirándola con recelo
El viento norte se mete
Por ventanales abiertos
Como buscando escapar
Su calor bajo los techos
El viento norte se mete
Por ventanales abiertos
Como buscando escapar
Su calor bajo los techos
Con su gemir provinciano
El bravo viento norteño
Pasa quemando el paisaje
Perseverante y molesto
Como curtiendo la tarde
Y acechándole a los cuerpos
Que adormecen en el descanso
Sombreado de los aleros
La siesta anda en el campo
Con todo el fuego de enero
Marchando por las picadas
Caminando monte adentro
El Sol rojo del verano
Pasa dejando su huella
Y perdiéndose en la tarde
Ha despertado a la siesta
Bajó a lavar su cara
Con arroyos de agua fresca
Cayendo en el horizonte
Mientras la noche lo espera
A Soneca Anda no Norte
Está a tarde no norte
Procurando um lugar fresco
E a soneca responde
Que se esconde montanha adentro
O Sol acende sua tocha
Entre sombras pela vila
E vai queimando os pastos
Com todo o fogo de janeiro
O vento norte entra
Pelos vitrais abertos
Como se procurasse escapar
Seu calor sob os telhados
O vento norte entra
Pelos vitrais abertos
Como se procurasse escapar
Seu calor sob os telhados
Pelo rancho se desenham
Rachados pelo tempo
Em suas paredes de adobe
O mapa das lembranças
A soneca anda no norte
Querendo tecer os sonhos
Que ficam suados
Olhando-a com desconfiança
O vento norte entra
Pelos vitrais abertos
Como se procurasse escapar
Seu calor sob os telhados
O vento norte entra
Pelos vitrais abertos
Como se procurasse escapar
Seu calor sob os telhados
Com seu gemido provinciano
O bravo vento nortenho
Passa queimando a paisagem
Persistente e irritante
Como curtindo a tarde
E espreitando os corpos
Que adormecem no descanso
Sombreados pelos beirais
A soneca anda no campo
Com todo o fogo de janeiro
Marchando pelas trilhas
Caminhando montanha adentro
O Sol vermelho do verão
Passa deixando sua marca
E se perdendo na tarde
Despertou a soneca
Desceu para lavar o rosto
Com riachos de água fresca
Caindo no horizonte
Enquanto a noite o espera