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À Distância do Rio

Manolo Garcia

A Lo Lejos Del Río

Son ciertos los días que amanecen brumosos,
añil, turquesa y de oro al despertar.
Bajo un cielo donde bostezan
Las últimas estrellas.
Son ciertos los días que amanecen radiantes
de nubes mensajeras que te invitan a viajar,
te invitan a soñar.
A veces los días te invitan a viajar
guiado por la luz de la mañana.
Sentado ante tu puerta
con un libro entre las manos
que te impulsa , te lleva y te devuelve,
que te impulsa , te lleva y te devuelve ;
que te aleja , conduce y libera.
A lo lejos el río es una cinta,
preciosa cinta de mercería.
Agosto y este río que me acerca
a un año más por un camino
rodeado de huertas.
A lo lejos el río, preciosa cinta,
que custodia sus olmos de plata en hebras.
A lo lejos el río empieza su verano,
donde nos bañamos entre cañares
junto a las albercas del pequeño delta .
No vuelven los días que amanecen brumosos,
añil , pintados de aurora boreal.
Se cuela el verano por las callejuelas
Guijarros y maleza , luminoso despertar,
Bajo un cielo donde se recorta
La cigüeña negra.
A lo lejos el río es una cinta,
preciosa cinta de mercería.
Agosto y este río que me acerca
a un año más por un camino
bordeado de huertas.
A lo lejos el río , preciosa cinta ,
que custodian sus olmos de plata en hebras.
A lo lejos el río empieza su verano
donde nos bañamos entre cañares
junto a las albercas del pequeño delta.
En el aire el griterío de chiquillos
en la pequeña escuela.
Ya croan los idus junto a la ciénaga.
el baño desnudos contemplando
ranas en su espejo del cielo.
El manso fluir del río
dando de beber alegre
a los arrozales, paleta de luz
del pintor impresionista que quise ser y seré.
Ciertos los días que con el verano
acaban y luego renacen
En humo azulado y dormido panal.

À Distância do Rio

São certos os dias que amanhecem nebulosos,
azuis, turquesa e dourados ao despertar.
Sob um céu onde bocejam
as últimas estrelas.
São certos os dias que amanhecem radiantes
com nuvens mensageiras que te convidam a viajar,
te convidam a sonhar.
Às vezes os dias te convidam a viajar
guiado pela luz da manhã.
Sentado na sua porta
com um livro entre as mãos
que te impulsiona, te leva e te traz de volta,
que te impulsiona, te leva e te traz de volta;
que te afasta, conduz e liberta.
À distância o rio é uma fita,
preciosa fita de armarinho.
Agosto e este rio que me aproxima
de mais um ano por um caminho
cercado de hortas.
À distância o rio, preciosa fita,
que guarda seus olmos de prata em fios.
À distância o rio começa seu verão,
donde nos banhamos entre canaviais
junto às piscinas do pequeno delta.
Não voltam os dias que amanhecem nebulosos,
azuis, pintados de aurora boreal.
O verão se infiltra pelas vielas
pedras e mato, luminoso despertar,
Sob um céu onde se recorta
a cegonha negra.
À distância o rio é uma fita,
preciosa fita de armarinho.
Agosto e este rio que me aproxima
de mais um ano por um caminho
bordeado de hortas.
À distância o rio, preciosa fita,
que guarda seus olmos de prata em fios.
À distância o rio começa seu verão
donde nos banhamos entre canaviais
junto às piscinas do pequeno delta.
No ar o grito das crianças
na pequena escola.
Já crocitam os ídolos junto à charca.
o banho nus contemplando
sapos em seu espelho do céu.
O manso fluir do rio
dando de beber alegre
aos arrozais, paleta de luz
do pintor impressionista que quis ser e serei.
Certos os dias que com o verão
acabam e depois renascem
em fumaça azulada e dormido favo.

Composição: