Buenos Aires
Buenos Aires la Reina del Plata,
Buenos Aires mi tierra querida;
escuchá mi canción
que con ella va mi vida.
En mis horas de fiebre y orgía,
harto ya de placer y locura,
en ti pienso patria mía
para calmar mi amargura.
Noches porteñas, bajo tu manto
dichas y llanto muy juntos van.
Risas y besos, farra corrida,
todo se olvida con el champán.
Y a la salida de la milonga
se oye a una nena pidiendo pan,
por algo es que en el gotán
siempre solloza una pena.
Y al compás rezongón de los fuelles
un bacán a la mina la embrolla,
y el llorar del violín va
pintando el alma criolla.
Buenos Aires, cual a una querida
si estás lejos mejor hay que amarte,
y decir toda la vida
antes morir que olvidarte.
Buenos Aires
Buenos Aires, a Rainha do Prata,
Buenos Aires, minha terra amada;
escuta minha canção
que com ela vai minha vida.
Nas horas de febre e orgia,
já cansado de prazer e loucura,
penso em você, minha pátria
para acalmar minha amargura.
Noites portenhas, sob seu manto
danças e choros muito juntos vão.
Risos e beijos, farra sem fim,
tudo se esquece com o champanhe.
E na saída da milonga
se ouve uma menina pedindo pão,
por algo é que no gotán
sempre ecoa uma dor.
E ao compasso resmungão dos acordes
e um cara enrola a mina,
e o choro do violino vai
pintando a alma criolla.
Buenos Aires, como a uma amada
se você está longe, é melhor te amar,
e dizer a vida inteira
antes morrer do que te esquecer.