Alma desakatada
Estrellas derramadas sobre piedras de algún barrio.
Palabras conjuradas desde el fondo de los charcos.
Los días gastan suelas, no se calman, van buscando
respuestas en las plazas, los potreros y los patios.
Preguntas impacientes laten ya en los zaguanes.
Las lunas son testigos de lo que crece en las calles.
Si un sueño se termina, otro, en la vereda, arde.
Sin permiso, insolentes, las máscaras se caen.
Se entibian las ausencias: la esperanza está presente.
Si las manos se estrechan, duele menos lo que duele.
Y vamos, alma mía, no olvidemos ni un rincón:
nadie puede prohibir desacatar el corazón.
La lluvia borra el barro inaugurando frescas brisas.
El duende la despeina, las estatuas la deslizan,
sube a los colectivos, toca todas las bocinas.
Lo que es ahora, urgente, se levanta en cada esquina.
De tanta podredumbre nacen flores en las grietas.
Los pibes ya no duermen; si no hay luna, la despiertan.
Las voces traen ecos de lo que no se silencia:
circulan por las murgas, las milongas y las peñas.
Alma Desacatada
Estrelas derramadas sobre pedras de algum bairro.
Palavras conjuradas do fundo dos poços.
Os dias desgastam solas, não se acalmam, vão buscando
respostas nas praças, nos pastos e nos pátios.
Perguntas impacientes já batem nos corredores.
As luas são testemunhas do que cresce nas ruas.
Se um sonho se acaba, outro, na calçada, arde.
Sem permissão, insolentes, as máscaras caem.
As ausências se aquecem: a esperança está presente.
Se as mãos se apertam, dói menos o que dói.
E vamos, minha alma, não esqueçamos nem um canto:
ninguém pode proibir desacatar o coração.
A chuva apaga a lama, inaugurando brisas frescas.
O duende a despenteia, as estátuas a deslizam,
sobe nos coletivos, toca todas as buzinas.
O que é agora, urgente, se levanta em cada esquina.
De tanta podridão nascem flores nas fissuras.
Os moleques já não dormem; se não há lua, a despertam.
As vozes trazem ecos do que não se silencia:
circulam pelas murgas, as milongas e as peñas.