395px

Cibernética Buenos Aires

María José Demare

Cibernética Buenos Aires

La camisa planchada, cepillado el traje
una ilusión colgada en la solapa
vagás por Corrientes, buscás el pasado
nostalgia de noche, de tango y alcohol.

Y librás la pelea que te da el bolsillo
ética prestada, lealtad camuflada
te cortan el rostro, te dejan de seña
el tren que perdiste, hermano, no vuelve a pasar.

Buenos Aires, desnuda, cibernética y cruel
hoy bohemia es trasnoche abrazando a internet
ya la luna no brilla en ninguna parrilla...
Chiquilín de Bachín es un yuppie sin fe.
Buenos Aires desnuda, cibernética y cruel
el 2000 te devora con un beso virtual.
Buenos aires, impúdica, creció, se hizo puta
la boca pintada con sangre de traidor.

Convencido de nada, prisionero de todo
llanto envenenado, sueños sin hadas
la noche te devuelve al útero indecente
los padres son hijos, los besos de nadie.
Tu destino, tu cama de sábanas rotas
olores de nadie, sin sudores sexuales
semen inmaculado, sin dolor ni pecado
la heridas sangrando, en tu corazón solitario.

Cibernética Buenos Aires

A camisa passada, terno escovado
uma ilusão pendurada na lapela
vagando por Corrientes, buscando o passado
nostalgia da noite, de tango e álcool.

E você enfrenta a briga que o bolso te dá
ética emprestada, lealdade disfarçada
te cortam o rosto, te deixam de lado
o trem que você perdeu, irmão, não volta a passar.

Buenos Aires, nua, cibernética e cruel
hoje a boemia é a madrugada abraçando a internet
já a lua não brilha em nenhuma churrasqueira...
Chiquilín de Bachín é um yuppie sem fé.
Buenos Aires nua, cibernética e cruel
o 2000 te devora com um beijo virtual.
Buenos Aires, impudica, cresceu, se tornou puta
a boca pintada com sangue de traidor.

Convencido de nada, prisioneiro de tudo
choro envenenado, sonhos sem fadas
a noite te devolve ao útero indecente
os pais são filhos, os beijos de ninguém.
Seu destino, sua cama de lençóis rasgados
cheiros de ninguém, sem suores sexuais
semen imaculado, sem dor nem pecado
as feridas sangrando, no seu coração solitário.

Composição: María José Demare, Daniel Claudio Garcia