El Tiempo Pasado
Según cuentan las historias,
los veinte años es la edad mejor.
Los míos murieron con pena y sin gloria
y bien lejos del campo de honor.
Si alguna vez tuve mala suerte
fue en ese tiempo sin sol.
Sin embargo hoy lloro su muerte.
Se acabó, fue mi bella estación.
Ah, que hermoso
es el tiempo pasado
cuando la memoria
lo ha empañado.
Qué fácil es perdonar
a quien nos ha ofendido.
Los muertos son todos buenos tipos.
Con tu memoria de piojo,
querido, te has acordado
de nuestro amor de reojo,
amor mezquino y fracasado.
Amor con el cual no llegamos
más allá del borde de la cama.
Sin embargo hoy lo lloramos,
se acabo, es la dicha lejana.
Ah, qué hermoso
es el tiempo pasado
cuando la memoria
lo ha empañado.
Qué fácil es perdonar
a quien nos ha ofendido.
Los muertos son todos buenos tipos.
Me pongo mi traje negro
y mi cara de velorio
para asistir al entierro
de un notable vejestorio.
La tierra nunca ha engendrado
sujeto más despreciable,
sin embargo hoy lo lloramos;
ha muerto, ya es venerable.
Ah, qué hermoso
es el tiempo pasado
cuando la memoria
lo ha empañado.
Qué fácil es perdonar
a quien nos ha ofendido.
Los muertos son todos buenos tipos
O Tempo Passado
Segundo contam as histórias,
vinte anos é a melhor idade.
Os meus se foram com dor e sem glória
bem longe do campo de honra.
Se alguma vez tive má sorte
foi nesse tempo sem sol.
No entanto, hoje choro sua morte.
Acabou, foi minha bela estação.
Ah, que lindo
é o tempo passado
quando a memória
está embaçada.
Que fácil é perdoar
quem nos ofendeu.
Os mortos são todos bons caras.
Com sua memória de piolho,
querido, você se lembrou
do nosso amor de canto,
amorinho mesquinho e fracassado.
Amor com o qual não chegamos
mais além da beira da cama.
No entanto, hoje o choramos,
acabou, é a felicidade distante.
Ah, que lindo
é o tempo passado
quando a memória
está embaçada.
Que fácil é perdoar
quem nos ofendeu.
Os mortos são todos bons caras.
Coloco meu terno preto
e minha cara de velório
para assistir ao enterro
de um notável velho rabugento.
A terra nunca gerou
sujeito mais desprezível,
no entanto, hoje o choramos;
morreu, já é venerável.
Ah, que lindo
é o tempo passado
quando a memória
está embaçada.
Que fácil é perdoar
quem nos ofendeu.
Os mortos são todos bons caras.