395px

Tio Alberto

Nicho Hinojosa

Tio Alberto

Gitano vallo pudo ser
o un aristócrata que ayer
perdió su cetro de honor
y su corona.

Camina sobre el bien y el mal
con la cadencia de su vals
mitad juicio y mitad
mueca burlona.

Tío Albe-er-to,
tío Albe-er-to
cator de todos los vinos
anduvo por mil caminos
y atracó de puerto en puerto
entre la ruina y la riqueza
entre mentiras y promesas
aún sabe sonreír
tío Alberto.

Da todo lo que puede dar
su casa está de par en par
quien quiere entrar tiene un
plato en la mesa.

Pero no cambia el cielo por
la orden de la legión de honor
que le dio
la república francesa.

Tío Alberto,
tío Alberto
aún tiembla con los motores,
las muchachas y las flores
con Vivaldi y el flamenco
tiene de un niño la ternura
y de un poeta la locura
y aún cree en el amor
tío Alberto.

Por ti valsea en re bemol
agradecido el tibio sol
de este otoño que hiciste
primavera.

El vaso de mi juventud
yo lo levanto a tu salud
rey del país del sueño y
la quimera.

Tío Alberto,
tío Alberto
que suerte tienes cochino
en el final del camino
te esperó la sombra fresca
de una piel dulce de veinte años
donde olvidar los desengaños
de diez lustros de amor
tío Alberto.

Tio Alberto

Gitano vallo pôde ser
ou um aristocrata que ontem
perdeu seu cetro de honra
e sua coroa.

Caminha sobre o bem e o mal
com a cadência do seu vals
metade juízo e metade
careta zombeteira.

Tio Albe-er-to,
tio Albe-er-to
cantor de todos os vinhos
andou por mil caminhos
e atracou de porto em porto
entre a ruína e a riqueza
entre mentiras e promessas
ainda sabe sorrir
tio Alberto.

Dá tudo o que pode dar
sua casa está de portas abertas
quem quer entrar tem um
prato na mesa.

Mas não troca o céu pela
ordem da legião de honra
que lhe deu
a república francesa.

Tio Alberto,
tio Alberto
ainda treme com os motores,
as garotas e as flores
com Vivaldi e o flamenco
tem de um menino a ternura
e de um poeta a loucura
e ainda acredita no amor
tio Alberto.

Por ti valseia em ré bemol
gratificado o sol morno
deste outono que fizeste
primavera.

O copo da minha juventude
eu o levanto à sua saúde
rei do país do sonho e
da quimera.

Tio Alberto,
tio Alberto
que sorte você tem, porra
no final do caminho
te esperou a sombra fresca
de uma pele doce de vinte anos
donde esquecer as desilusões
de dez lustros de amor
tio Alberto.