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A Chorona

Palmenia Pizarro

La Plañidera

Hoy de nuevo la casa se viste de negro
Las cortinas se cierran en signo de duelo
Una vieja tinaja han hecho de florero
Antes guardaba chicha, hoy, un adiós postrero

Ya se escucha el lamento y la voz lastimera
De una mujer de negro que nadie conoce
Ella es la que más llora y es la que más sufre
Solo el dueño de casa sabe que es plañidera

Y el café más amargo que ayer
Ya dejaron de beber
Un violín en el otro salón
Entona triste una canción

La plañidera, la plañidera
Que sus lágrimas vendió
La plañidera, la plañidera
Llora quien no conoció

Ningún lazo le une con el que yace muerto
Más se queja y le llora como ningún pariente
Ha llegado a la puerta el carrito mortuorio
Ya los hombres no beben el fuerte aguardiente

Titubeando caminan hacia el campo santo
Se persignan y rezan nuestro Padre Nuestro
Una cruz de madera toda mal tallada
Es la forma callada de un humilde gesto

El sepelio ha llegado a su fase final
Ya los deudos se van cada cual, a su hogar
Los ojos maltratados cuál marchita flor
Es el saldo que deja el hondo dolor

Y el café más amargo que ayer
Ya dejaron de beber
Y un violín en el otro salón
Entona triste una canción

La plañidera, la plañidera
Que sus lágrimas vendió
La plañidera, la plañidera
Llora quien no conoció
La plañidera, la plañidera
Que sus lágrimas vendió
La plañidera

A Chorona

Hoje novamente a casa se veste de preto
As cortinas se fecham em sinal de luto
Uma velha jarra se tornou um vaso
Antes guardava chicha, hoje, uma despedida derradeira

Já se ouve o lamento e a voz lamentosa
De uma mulher de preto que ninguém conhece
Ela é a que mais chora e a que mais sofre
Apenas o dono da casa sabe que ela é uma chorona

E o café mais amargo do que ontem
Já pararam de beber
Um violino na outra sala
Entoa tristemente uma canção

A chorona, a chorona
Que vendeu suas lágrimas
A chorona, a chorona
Chora quem não conheceu

Nenhum laço a une com o falecido
Mas ela se queixa e chora por ele como nenhum parente
O carro funerário chegou à porta
Os homens não bebem mais a aguardente forte

Caminham hesitantes em direção ao cemitério
Se benzem e rezam o Pai Nosso
Uma cruz de madeira mal talhada
É a forma silenciosa de um gesto humilde

O sepultamento chegou à sua fase final
Os enlutados vão cada um para sua casa
Os olhos maltratados como uma flor murcha
É o saldo que a profunda dor deixa

E o café mais amargo do que ontem
Já pararam de beber
E um violino na outra sala
Entoa tristemente uma canção

A chorona, a chorona
Que vendeu suas lágrimas
A chorona, a chorona
Chora quem não conheceu
A chorona, a chorona
Que vendeu suas lágrimas
A chorona

Composição: Raul Vasquez