¿Porqué será, Dios del cielo?
¿Por qué será, Dios del cielo,
que no se resigna el alma
cuando nos cambian la calma
por olas de desconsuelo?
Tal vez sea por orgullo
del que recibe la afrenta,
porque la pena es inmensa
de ver desecho el capullo.
Por no escuchar el arrullo
les brota la indiferencia.
Se llora a lágrima ardiente
la ausencia del ser querido,
el corazón conmovido
palpita ligeramente
de verse tan de repente
solito en su gran desvelo,
como un barquito velero
que pierde su capitán
en brazos del huracán
¿por qué será, Dios del cielo?
Todos hablan del verano,
todos de la primavera
de la luna, de la estrella
y del cielo arrebolado,
como si el enamorado
que pondera tanto azul
tuviera en sí la virtud
de la dicha eternamente,
cuando sólo de repente
se escucha el son del laúd.
La tristeza es un infierno
que nos oprime a su antojo,
como pájaro goloso
muerde las flores brillantes.
El alma es el gobernante
que rige las estaciones,
correspondido en amores
el ser se convierte en sol
y en negro el bello arrebol
si el hombre está en aflicción.
Por que será, Deus do céu?
Por que será, Deus do céu,
que a alma não se conforma
quando trocam a calma
por ondas de desespero?
Talvez seja por orgulho
de quem recebe a ofensa,
porque a dor é imensa
ao ver o sonho desfeito.
Por não ouvir o sussurro
brotam a indiferença.
Chora-se lágrima ardente
a falta do ser amado,
o coração emocionado
bate levemente
ao se ver tão de repente
sozinho em seu grande anseio,
como um barquinho à vela
que perde seu capitão
nos braços do furacão.
Por que será, Deus do céu?
Todos falam do verão,
todos da primavera,
da lua, da estrela
e do céu avermelhado,
como se o apaixonado
que exalta tanto azul
tivesse em si a virtude
da felicidade eterna,
quando só de repente
se ouve o som do alaúde.
A tristeza é um inferno
que nos oprime à vontade,
como um pássaro guloso
que morde as flores brilhantes.
A alma é o governante
que rege as estações,
correspondido em amores,
o ser se torna sol
e em negro o belo arrebol
se o homem está em aflição.