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Zamba de Buenos Aires

Patricio Manns

Zamba de Buenos Aires

Desde la provincia me vine acá,
el cemento duro se me ablandó
porque la guitarra tendió su cuerda
y salió un sol nocturno
que me cantó.

Derramé mi voz sobre la ciudad,
hice mano diestra en el guitarrear,
educó mi sueño la trasnochada
y entonces mi boca
aprendió a cantar.

Gracias, Buenos Aires, quiero gritar
con la voz mojada del corazón.
Gracias por las cosas que me entregaste
y que sueñan ardiendo
en esta canción.

Porque en Buenos Aires yo te encontré
en la magia azul de tu juventud,
y mi vientre lleno de mundos nuevos
reveló a tu vientre
su plenitud.

Ojalá que nunca me dejes ir.
Acabó la niebla y la soledad:
ha llegado el tiempo de amarte entera
en días y noches
sin piel ni edad.

Zamba de Buenos Aires

Vim da província pra cá,
O cimento duro se amoleceu
Porque a guitarra estendeu sua corda
E saiu um sol noturno
Que me cantou.

Derramei minha voz pela cidade,
Fiz mão direita no violão,
Atrasada, minha noite educou meu sonho
E então minha boca
Aprendeu a cantar.

Obrigado, Buenos Aires, quero gritar
Com a voz molhada do coração.
Obrigado pelas coisas que me entregou
E que sonham ardendo
Nesta canção.

Porque em Buenos Aires eu te encontrei
Na magia azul da sua juventude,
E minha barriga cheia de mundos novos
Revelou à sua barriga
Sua plenitude.

Tomara que nunca me deixe ir.
Acabou a neblina e a solidão:
Chegou a hora de te amar por inteiro
Em dias e noites
Sem pele nem idade.

Composição: Patricio Manns