El Narigon Del Barranco
Se hace la hora deseada
y una vez comprada, codicia y delicia.
Al pie de aquella barranca
ese cuarto oloroso de puerta de lata.
Riendo en falso, ante el curioso que mira
y ellas esperan sentadas
que alguien las cobije y acaricie.
La mesa se va agrandando
y los invitados juegan su juego.
La charla invade el terreno
los tragos de invierno se van consumiendo.
El narigón sigue observando
el contexto de los movimientos
y ellas esperan sentadas
por alguien que se digne a rozarlas.
Liberando un pasado infectado difícil de curar
embriagando las almas, un débil recluta sin piedad.
Barranca abajo demontre de la pubertad
la rabia rompe el silencio de la curiosidad
y ese furioso ladrido eterno ensayarán
y el Narigón del Barranco, los provocará.
¡ Ignorándolos ! - ¡ Invitándolos ¡
O Narigão do Barranco
Chega a hora esperada
E uma vez comprada, ganância e delícia.
Ao pé daquela barranca
Aquele quarto cheiroso com porta de lata.
Rindo à toa, diante do curioso que observa
E elas esperam sentadas
Que alguém as abrace e acaricie.
A mesa vai se ampliando
E os convidados jogam seu jogo.
A conversa invade o espaço
Os drinks de inverno vão se esgotando.
O narigão continua observando
O contexto dos movimentos
E elas esperam sentadas
Por alguém que se digne a tocá-las.
Liberando um passado infectado, difícil de curar
Emborrachando as almas, um fraco recruta sem piedade.
Barranco abaixo, demônio da puberdade
A raiva quebra o silêncio da curiosidade
E aquele latido furioso e eterno ensaiarão
E o Narigão do Barranco, os provocará.
Ignorando-os! - Convidando-os!
Composição: Agustín Cerezo