Hombre de América
Hombre de América, el canto
que por ser tuyo, cantamos
es parecido a la niebla
y también al desamparo.
Hombre de América, el canto
que por ser tuyo, cantamos,
es parecido a la niebla
y también al desamparo.
Porque las lluvias amargas
llenan los aires de llanto;
muerte nos tapa la cara
vida se ha vuelto el sarcasmo.
Quiero tu tierra tranquila.
Quiero tu cielo aquietado.
Quiero tus campos fecundos
y tus desiertos colmados.
Hombre del mundo, este canto
que por ser nuestro, cantamos,
busca una senda y encuentra
sólo la sombra de un rastro.
Rastro de tierra manchada
polvo, ceniza o pedazo
de algo que fuera un deseo
ya convertido en cansancio.
Homem da América
Homem da América, o canto
que por ser seu, cantamos
é parecido com a neblina
e também com o desamparo.
Homem da América, o canto
que por ser seu, cantamos,
é parecido com a neblina
e também com o desamparo.
Porque as chuvas amargas
preenchem o ar de pranto;
morte nos cobre o rosto
vida se tornou sarcasmo.
Quero sua terra tranquila.
Quero seu céu sossegado.
Quero seus campos férteis
e seus desertos repletos.
Homem do mundo, este canto
que por ser nosso, cantamos,
busca um caminho e encontra
só a sombra de um rastro.
Rastro de terra manchada
depoimento, cinzas ou pedaço
de algo que foi um desejo
já transformado em cansaço.