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Retrato de Sandino com Chapéu

Quilapayún

Retrato de Sandino Con Sombrero

Cuentan que taciturno y oscuro,
como tallado en madera,
como fundido en volcán,
era Sandino y que de lejos
a veces se confundía
con la quietud del breñal.
Cuentan que se educó en la intemperie
y que a las bestias del monte
copió su forma de andar;
ahí fue que ejercitó la mirada,
la calma, la ligereza,
la agilidad del jaguar.

Allá va
el general,
rayo de luz sobre el trigal.
Allá va
el general
como una estrella sobre el mar.

Hosco como la greda reseca,
como una piedra oxidada,
huraño como el carbón,
así creció Sandino en la lluvia,
templando en la tierra antigua
sus dedos de labrador.
Supo que aquellas tierras que hería
con sus dos manos hermosas
y aladas de sembrador
eran un territorio cerrado,
la jaula donde dormía
gorriona con su gorrión.

Viendo que el monte no se movía,
partió Sandino hacia el monte
una mañana de abril.
Desde las minas de San Albino,
su azada de hierro dulce
se convirtió en un fusil.
Cuentan que fueron miles entonces
los que se alzaron del miedo
al ver pasar su perfil:
así, Sandino entró a la memoria
de América, la morena
quiero decir, mí país.

Retrato de Sandino com Chapéu

Dizem que taciturno e sombrio,
como esculpido em madeira,
como fundido em vulcão,
era Sandino e que de longe
às vezes se confundia
com a tranquilidade do matagal.
Dizem que se educou ao relento
e que das feras do monte
copiou seu jeito de andar;
aí foi que treinou o olhar,
a calma, a leveza,
a agilidade do jaguar.

Lá vai
o general,
raio de luz sobre o trigal.
Lá vai
o general
como uma estrela sobre o mar.

Áspero como a terra seca,
como uma pedra enferrujada,
huraño como o carvão,
assim cresceu Sandino na chuva,
templando na terra antiga
seus dedos de lavrador.
Soube que aquelas terras que feriu
com suas duas mãos lindas
e aladas de semeador
eram um território fechado,
a jaula onde dormia
passarinho com seu pardal.

Vendo que o monte não se movia,
partiu Sandino para o monte
uma manhã de abril.
Das minas de San Albino,
sua enxada de ferro doce
se transformou em um fuzil.
Dizem que foram milhares então
os que se levantaram do medo
ao ver passar seu perfil:
assim, Sandino entrou na memória
do Brasil, a morena
quero dizer, meu país.

Composição: Desiderio Arenas / Eduardo Carrasco