La Memoria
Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra cayeron.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.
El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.
La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.
Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.
Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.
Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.
Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.
La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.
Todos los muertos de la A.M.I.A.
y de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.
Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.
Fue cuando se callaron las iglesias,
cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.
Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.
La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y no la dejan ser
libre como el viento.
La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.
Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.
América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.
Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.
La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.
A Memória
Os velhos amores que não estão,
a ilusão dos que perderam,
todas as promessas que se vão,
e os que em qualquer guerra caíram.
Tudo está guardado na memória,
sonho da vida e da história.
A traição e a cumplicidade
dos genocidas que estão soltos,
o indulto e o ponto final
para as bestas daquele inferno.
Tudo está guardado na memória,
sonho da vida e da história.
A memória desperta para ferir
os povos adormecidos
que não a deixam viver
livre como o vento.
Os desaparecidos que se buscam
com a cor de seus nascimentos,
a fome e a abundância que se juntam,
o mau trato com sua má lembrança.
Tudo está cravado na memória,
espinho da vida e da história.
Duzentos mil comeriam por um ano
com o que custa um minuto militar.
Quantos deixariam de ser escravos
pelo preço de uma bomba no mar.
Tudo está cravado na memória,
espinho da vida e da história.
A memória fere até sangrar,
os povos que a amarram
e não a deixam andar
livre como o vento.
Todos os mortos da A.M.I.A.
e da Embaixada de Israel,
o poder secreto das armas,
a justiça que olha e não vê.
Tudo está escondido na memória,
refúgio da vida e da história.
Foi quando se calaram as igrejas,
quando o futebol comeu tudo,
que os padres palotinos e Angelelli
deixaram seu sangue na lama.
Tudo está escondido na memória,
refúgio da vida e da história.
A memória explode até vencer
os povos que a esmagam
e não a deixam ser
livre como o vento.
A bala em Chico Mendes no Brasil,
150.000 guatemaltecos,
os mineiros que enfrentam o fuzil,
repressão estudantil no México.
Tudo está carregado na memória,
arma da vida e da história.
América com almas destruídas,
as crianças que o esquadrão mata,
suplício de Mugica pelas favelas,
dignidade de Rodolfo Walsh.
Tudo está carregado na memória,
arma da vida e da história.
A memória mira até matar
os povos que a silenciam
e não a deixam voar
livre como o vento.