Conmemorando
Impulsado por la fuerza de su mente,
en la soledad de su imaginación,
con la fe que hace al mortal omnipotente,
sobre la frente del sol, viaja Colón.
Lo acompañan el rebelde,
el incrédulo, el valiente;
la esperanza y la desesperación.
Los futuros militares,
caudillos y cardenales,
la guerrilla y el germen de una nación.
El plebeyo junto al noble,
en el mismo pasodoble,
por el oro y la pasión por la Conquista.
Y Colón es su Almirante,
y Dios porta el estandarte
de Castilla y Aragón imperialista.
Viajan diablos y madonas,
ignorancias y diplomas,
idealistas, mercenarios y patriotas.
Inocentes y culpables,
ricos, pobres, miserables,
hermanados en su búsqueda de gloria.
Ese fué el mejor momento
de la gran equivocación.
Cuando, frente a lo imposible,
late un sólo corazón.
Comenzaron
apostando el alma,
con la esperanza invencible
del que ha sido un perdedor.
Terminaron
humillando al cielo,
destrozando sus estrellas
y orinándose en la luna y en el sol.
La cruz que luego bendijo el genocidio
fué la que al principio habló de amor.
La injusticia no termina para el indio.
Cinco siglos no han calmado su dolor.
Positivo y negativo
se confunden en la herencia
del 1492.
Hoy, sin ánimo de ofensa
hacia el que distinto piensa,
conmemoro. Pero sin celebración.
Conmerando...(conmemrando)...quinientos años...(quinientos años)...
Conmemorando...(el ser latino)...quinientos años...(y todavia se hace
camino)...
Conmemorando...(buscando a america y aun no te encuentro)...
Quinientos años...(de llanto y risa... de sentimiento)...
Conmemorando...(a todos los indios de nuestras tierras)...
Quinientos años...(esperando una justicia,todavia no llega)...
Conmemorando...(una esperanza que no termina)...
Quinientos años...(de una alegria sigue viva)...
Conmemorando...(nuestra costumbre,nuestra cultura)...
Quinientos años...(un continente una sola casa)...
Conmemorando...(quinientos años)...
Comemorando
Impulsionado pela força da sua mente,
enquanto na solidão da sua imaginação,
com a fé que torna o mortal onipotente,
sobre a frente do sol, viaja Colón.
O acompanha o rebelde,
o incrédulo, o valente;
a esperança e a desesperação.
Os futuros militares,
caudilhos e cardeais,
a guerrilha e o germem de uma nação.
O plebeu junto ao nobre,
no mesmo pasodoble,
pelo ouro e a paixão pela Conquista.
E Colón é seu Almirante,
e Deus porta o estandarte
de Castela e Aragão imperialista.
Viajam diabos e madonas,
ignorâncias e diplomas,
idealistas, mercenários e patriotas.
Inocentes e culpados,
ricos, pobres, miseráveis,
irmandados na busca pela glória.
Esse foi o melhor momento
da grande equivocação.
Quando, diante do impossível,
bate um só coração.
Começaram
apostando a alma,
com a esperança invencível
do que foi um perdedor.
Terminaram
humilhando o céu,
destroçando suas estrelas
e se mijando na lua e no sol.
A cruz que depois abençoou o genocídio
foi a que no início falou de amor.
A injustiça não termina para o índio.
Cinco séculos não acalmaram sua dor.
Positivo e negativo
se confundem na herança
do 1492.
Hoje, sem ânimo de ofensa
para quem pensa diferente,
comemoro. Mas sem celebração.
Comemorando...(comemorando)...quinhentos anos...(quinhentos anos)...
Comemorando...(o ser latino)...quinhentos anos...(e ainda se faz
caminho)...
Comemorando...(buscando a América e ainda não te encontro)...
Quinhentos anos...(de choro e riso... de sentimento)...
Comemorando...(a todos os índios de nossas terras)...
Quinhentos anos...(esperando uma justiça, ainda não chega)...
Comemorando...(uma esperança que não termina)...
Quinhentos anos...(de uma alegria que ainda vive)...
Comemorando...(nossa tradição, nossa cultura)...
Quinhentos anos...(um continente, uma só casa)...
Comemorando...(quinhentos anos)...