Amor En Buenos Aires
El amor es libre, libre como el viento
y reposa libre, sin guardar secretos,
es, es como un racimo de maduras uvas
que se saborean y que no se apuran.
Y me importa poco lo que están hablando,
porque no preciso de ningún contrato.
Para amar me alcanza, con que estés conmigo
y saber lo mucho que te necesito.
Ven a caminar,
Buenos Aires tiene hoy un sol primaveral,
y aquel señor pondrá en su tela al pintar,
todo el paisaje de tus ojos y tu andar.
Ven a caminar,
la bohemia simple de una calle de arrabal,
donde Homero aún espera todo el terraplén,
al morir la tarde, con un pájaro en la voz
igual que este amor, igual que este amor.
Y te amo tanto, como a las glicinas
de los viejos patios de mi puente Alsina,
como amé los años tiernos de la infancia,
donde sólo un sueño, eran mi esperanza.
Ven a caminar,
Buenos Aires tiene hoy un sol primaveral,
y aquel señor pondrá en su tela al pintar,
todo el paisaje de tus ojos y tu andar.
Ven a caminar,
la bohemia simple de una calle de arrabal,
donde Homero aún espera todo el terraplén,
al morir la tarde, con un pájaro en la voz
igual que este amor, igual que este amor,
igual que este amor, igual que este amor.
Amor Em Buenos Aires
O amor é livre, livre como o vento
e repousa livre, sem guardar segredos,
é, é como um cacho de uvas maduras
que se saboreiam e que não se apressam.
E me importa pouco o que estão falando,
porque não preciso de nenhum contrato.
Para amar, basta que você esteja comigo
e saber o quanto eu te preciso.
Vem caminhar,
Buenos Aires tem hoje um sol de primavera,
e aquele senhor vai pintar na sua tela,
todo o cenário dos seus olhos e seu andar.
Vem caminhar,
a boemia simples de uma rua de subúrbio,
donde Homero ainda espera todo o aterro,
ao morrer a tarde, com um pássaro na voz
igual a este amor, igual a este amor.
E eu te amo tanto, como às glicínias
dos velhos pátios da minha ponte Alsina,
como amei os anos doces da infância,
donde só um sonho era minha esperança.
Vem caminhar,
Buenos Aires tem hoje um sol de primavera,
e aquele senhor vai pintar na sua tela,
todo o cenário dos seus olhos e seu andar.
Vem caminhar,
a boemia simples de uma rua de subúrbio,
donde Homero ainda espera todo o aterro,
ao morrer a tarde, com um pássaro na voz
gual a este amor, igual a este amor,
igual a este amor, igual a este amor.