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Segunda Cita

Silvio Rodriguez

Segunda cita

Quisiera enmendar los comienzos
de todas las brumas.
Quisiera empezar cada lienzo
con mejor fortuna.

Quisiera pegarme unas alas
y en una cornisa
soplar una dulce balada
que esparza la brisa.

Quisiera viajar al pasado
de cierta muchacha
que andaba de noche El Vedado,
liviana y borracha.

Quisiera posarme en su vida
para convencerla,
para que con menos heridas
hoy pudiera verla.

El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.

Quisiera ir al punto naciente
de aquella ofensiva
que hundió con un puño impotente
tanta iniciativa.

Quisiera ir allí con las cruces
del tiempo perdido
y hacer un camino de luces,
sin odio ni olvido.

El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.

Quisiera dar vuelta a la rueda
que para en lo mismo:
un simple mortal que se juega
abismo y abismo.

Y, antes de darle al perchero
mis alas de atrezo,
quisiera dejar como fuero
certeza y progreso.

El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.

Segunda Cita

Queria consertar os começos
de todas as brumas.
Queria começar cada tela
com mais sorte.

Queria me dar umas asas
e em uma beirada
soprar uma doce balada
que espalhe a brisa.

Queria viajar ao passado
de certa garota
que andava à noite em El Vedado,
leve e bêbada.

Queria pousar na vida dela
pra convencê-la,
para que com menos feridas
ohoy pudesse vê-la.

A dor que os anjos não curem
tomara que não possa voltar.
A canção que os anjos não cantem
só o vento pode saber.

Queria ir ao ponto inicial
daquela ofensiva
que afundou com um punho impotente
tanta iniciativa.

Queria ir lá com as cruzes
do tempo perdido
e fazer um caminho de luz,
sans ódio nem esquecimento.

A dor que os anjos não curem
tomara que não possa voltar.
A canção que os anjos não cantem
só o vento pode saber.

Queria girar a roda
que para no mesmo:
um simples mortal que se arrisca
abismo e abismo.

E, antes de deixar no cabide
minhas asas de enfeite,
queria deixar como direito
certeza e progresso.

A dor que os anjos não curem
tomara que não possa voltar.
A canção que os anjos não cantem
só o vento pode saber.

Composição: