395px

A Cruzada

Tabare Etcheverry

La Cruzada

Hace cinco años, vidalita
Que son años negros
El jefe exilado, vidalita
Nos manda al imperio

Son cinco años que muestran las fisuras en la gente
Orientales que complotan
Y Orientales que se venden
En el cielo de la patria
Trazan sus círculos negros
Los cuervos que están campeando
La carroña del imperio

Más por suerte hay hombres puros
Hay hombres de Cerno entero
Que no los pudre el halago
Ni los ablanda el dinero
La libertad encadenada
Deja de sentir temores

Por la oscuridad del río
Viene gente en dos lanchones

Al borde de la Playa de la Agraciada
Bajan de las lanchas de madrugada
Despliegan la bandera
Libertad o muerte
Dispuestos a jugarse
La misma suerte

Un bramido de toros
Rasga el otoño
Cuando todos contestan
Sí, Juan Antonio

A la huella, a la huella
Y aquí termina
El apodo bayano de Cisplatina
El apodo bayano de Cisplatina

Treinta y tres Orientales
Treinta y tres hombres
Que juntaron el coraje de la tierra
Que preñaron a la gloria de heroismo
Para hacerla parir, la patria nueva

Monten pronto a caballo
Marchen ligero
A correr a ponchazos a los brasileros
A medida que pasan
Gauchos los siguen
Al frente Lavalleja y Manuel Oribe
Y así en la Piedra Alta
De la Florida
Declaran la provincia
Libre y unida

A la huella, a la huella
Y aquí termina
El apodo bayano de Cisplatina
Laralay... Laralay
El apodo bayano de Cisplatina

Los llanos de Sarandí
Nacen de pronto a la historia
Por una carga furiosa
Que va redoblando a gloria

Y van tendidos los gauchos
Y adelantados los corvos
Que parece que viniera
Una carga de unicornios

Adelante Lavalleja
Lleva la muerte enancada
Y la muerte también lleva
Y carabina a la espalda

A la huella, a la huella
Así termina
El apodo bayano de Cisplatina

A Cruzada

Faz cinco anos, vidalita
Que são anos sombrios
O chefe exilado, vidalita
Nos manda pro império

São cinco anos que mostram as fissuras na gente
Orientais que conspiram
E Orientais que se vendem
No céu da pátria
Desenham seus círculos negros
Os corvos que estão à espreita
Da carniça do império

Mas por sorte há homens puros
Há homens de Cerno inteiro
Que não se deixam apodrecer pelo elogio
Nem se amolecem pelo dinheiro
A liberdade acorrentada
Deixa de sentir medos

Pela escuridão do rio
Vem gente em duas lanchas

À beira da Praia da Agraciada
Descem das lanchas de madrugada
Desdobram a bandeira
Liberdade ou morte
Dispostos a arriscar
A mesma sorte

Um bramido de touros
Rasga o outono
Quando todos respondem
Sim, Juan Antonio

À pegada, à pegada
E aqui termina
O apelido bayano de Cisplatina
O apelido bayano de Cisplatina

Trinta e três Orientais
Trinta e três homens
Que juntaram a coragem da terra
Que engravidaram a glória de heroísmo
Pra fazê-la parir, a pátria nova

Montem logo a cavalo
Marchem ligeiro
A correr a porrada nos brasileiros
À medida que passam
Gauchos os seguem
À frente Lavalleja e Manuel Oribe
E assim na Pedra Alta
Da Flórida
Declaram a província
Livre e unida

À pegada, à pegada
E aqui termina
O apelido bayano de Cisplatina
Laralay... Laralay
O apelido bayano de Cisplatina

Os campos de Sarandí
Nascem de repente na história
Por uma carga furiosa
Que vai redobrando em glória

E vão estendidos os gauchos
E adiantados os corvos
Que parece que vem
Uma carga de unicórnios

Avante Lavalleja
Leva a morte empoleirada
E a morte também leva
E carabina às costas

À pegada, à pegada
Assim termina
O apelido bayano de Cisplatina

Composição: Martin Árdua, Julián Murguía