Pueblo Olvidado
En un pueblo olvidado, comienza la historia,
Donde el trago y el desamor son nuestra gloria,
Bajo la Luna brillante, la noche se viste,
Y en mi guitarra, esta historia persiste.
La banda empieza a tocar, el acordeón llora,
Las botas retumban, nadie se va ahora,
Bebemos tequila, la noche se vuelve larga,
El corrido tumbado, en nuestras almas se embarga.
Un amor perdido, una traición en el aire,
Un corrido nace, no podemos evitarlo, es nuestro laire,
Sus ojos mentirosos, su sonrisa engañosa,
Son el motivo de esta canción hermosa.
Corremos las calles, como viento en la pradera,
La pasión y el peligro, nuestra compañera,
La ley nos persigue, pero no nos importa,
En esta vida tumbada, nuestra alma se exhorta.
La noche avanza, y los tiros resuenan,
Pero en esta balada, nuestra verdad se teje,
Un corrido tumbado, contando la leyenda,
De aquellos que vivieron al borde de la senda.
En el salón oscuro, donde los dados ruedan,
La suerte y el dinero, en cada mano se quedan,
Las deudas se acumulan, el riesgo se siente,
En esta canción, nuestro destino se cierne.
Las balas silban, y la adrenalina fluye,
En este mundo peligroso, nuestra alma se construye,
Somos forajidos, sin miedo al castigo,
En esta balada, nuestro orgullo es testigo.
La madrugada llega, y los recuerdos persisten,
Las historias de amores rotos, en nuestros corazones existen,
Un corrido tumbado, en la memoria se graba,
De aquellas noches de pasión, en que el alma se enclava.
Con las guitarras llorando, en un cantar sincero,
El corrido tumbado sigue siendo verdadero,
En el polvo de la vida, seguimos adelante,
Nuestra canción continúa, con cada instante.
Povo Esquecido
Em uma cidade esquecida, começa a história,
Onde a bebida e o desamor são nossa glória,
Sob a Lua brilhante, a noite se veste,
E em minha guitarra, essa história persiste.
A banda começa a tocar, o acordeão chora,
As botas ressoam, ninguém vai embora agora,
Bebemos tequila, a noite se torna longa,
O corrido tumbado, em nossas almas se embarga.
Um amor perdido, uma traição no ar,
Um corrido nasce, não podemos evitar, é nosso ar,
Seus olhos mentirosos, seu sorriso enganoso,
São o motivo dessa bela canção.
Corremos pelas ruas, como vento na pradaria,
A paixão e o perigo, nossa companheira,
A lei nos persegue, mas não nos importamos,
Nessa vida tumbada, nossa alma se exorta.
A noite avança, e os tiros ressoam,
Mas nessa balada, nossa verdade se tece,
Um corrido tumbado, contando a lenda,
Daqueles que viveram à beira do caminho.
No salão escuro, onde os dados rolam,
A sorte e o dinheiro, em cada mão ficam,
As dívidas se acumulam, o risco se sente,
Nessa canção, nosso destino se cierne.
As balas assobiam, e a adrenalina flui,
Nesse mundo perigoso, nossa alma se constrói,
Somos foras da lei, sem medo do castigo,
Nessa balada, nosso orgulho é testemunha.
A madrugada chega, e as lembranças persistem,
As histórias de amores partidos, em nossos corações existem,
Um corrido tumbado, na memória se grava,
Daquelas noites de paixão, em que a alma se crava.
Com as guitarras chorando, em um cantar sincero,
O corrido tumbado continua sendo verdadeiro,
No pó da vida, seguimos em frente,
Nossa canção continua, a cada instante.