395px

Nosso Espelho

Victor Heredia

Nuestro espejo

Nuestro espejo

Y es así como se va la vida
lentamente amigos,
Decíamos ayer mañana,
y el mañana ya pasó.
Uno se empecina en ver
cómo envejecen los otros,
El tiempo nos ha perdonado
Y nuestro espejo nos ve igual
Que en el sesenta y siete,
Cuando la poli, cortaba al ras
Todo pelo que excediese
La tesitura de lo normal,
Y entregábamos la vida
Por una hilacha de libertad.
Yo viví el setenta y tres,
Lloré cuando abrieron las puertas,
Canté junto a los compañeros
Y después volví a llorar,
Cuando en el setenta y seis
Dejó de haber mas primaveras
Aquellos años se llevaron
lo mejor de cada cual.
Las alas del destierro
Mataron tiernos sueños y yo vi
Cómo se despintaban las madrugadas
En mi ciudad,
En el Ramos nadie hablaba
Mas que de exilio y de soledad.
Pero en el ochenta y tres,
Sentí que todo florecía,
Volví a escuchar voces queridas
Y soñé con un después.
Pero que fragilidad,
Barquitos de papel los sueños,
Se fue desmoronando
Sobre nuestras vidas, la verdad,
Y en el año que corre, mi espejo
Vuelve a desfallecer,
Cada día agrega un surco
Que me envejece y sobre mi piel
Llevo escrito que mañana
Tendré los mismos sueños de ayer.

Nosso Espelho

Nosso espelho

E é assim que a vida vai passando
lentamente, amigos,
Dizíamos ontem amanhã,
e o amanhã já passou.
A gente insiste em ver
como os outros vão envelhecendo,
O tempo nos perdoou
e nosso espelho nos vê igual
que em sessenta e sete,
Quando a polícia cortava na raiz
todo cabelo que passasse
do que era considerado normal,
e entregávamos a vida
por uma migalha de liberdade.
Eu vivi setenta e três,
Chorei quando abriram as portas,
Cantei junto com os camaradas
e depois voltei a chorar,
Quando em setenta e seis
pararam de haver mais primaveras
Aqueles anos levaram
o melhor de cada um.
As asas do desterro
mataram sonhos inocentes e eu vi
como as madrugadas foram perdendo a cor
na minha cidade,
No Ramos ninguém falava
senão de exílio e solidão.
Mas em oitenta e três,
senti que tudo florescia,
Voltei a ouvir vozes queridas
e sonhei com um depois.
Mas que fragilidade,
Barquinhos de papel, os sonhos,
foram se desmoronando
sobre nossas vidas, a verdade,
e no ano que corre, meu espelho
volta a desfalecer,
A cada dia acrescenta um sulco
que me envelhece e sobre minha pele
carrego escrito que amanhã
terei os mesmos sonhos de ontem.

Composição: