A Las Doce
Qué pasó con la luz de la pupila
Está echando para atrás
Y eso me da mala espina.
Noches pisando descalzas
Ojos de la irrealidad
Giras en recta agonía
Y gatos calzan soledad.
Despierto en las almas
Con que mora en su rutina la intranquilidad,
Harán las lágrimas senderos con más claridad
Donde el hombre hacia el futuro
Siembre presente en la verdad.
Siempre buscas un milagro
Para salvar todo sufrimiento
De la caída, un punto muerto.
En la lluvia de esta humedad
Enferma el alma de dolor
Ruedas insomnios al miedo.
Para el silencio que se posa en la esperanza
Para esta ceguera suspendida en el olor
Traza la vida un color
Que siempre llore su huella.
Yemayá, acúname en tu lecho
Trae a la paz por la oreja y enciérrala
Busca en los sonidos,
Sondea el empeño de esa falda azul
Que sólo encubre
Libertad.
A Twelve
O que aconteceu à luz do aluno
Ele está puxando para trás
E isso me deixa desconfortável.
Noites pisando descalço
Olhos de irrealidade
Tours em agonia em linha reta
E os gatos se encaixam solidão.
Eu acordei as almas
Com que habita na sua inquietação de rotina,
Trilhas lágrimas mais claramente
Onde o homem para o futuro
Semeie esta na verdade.
Sempre à procura de um milagre
Para salvar todo o sofrimento
Na queda, um impasse.
Neste chuva, umidade
Alma doente com dor
Rodas insônia medo.
Para silenciar que se instala na esperança
Para este cegueira em suspensão no odor
Desenhe uma vida cor
Sempre chorar a sua marca.
Yemaya, acúname em sua cama
Traga a paz para o ouvido e colocá-lo
Pesquisar os sons,
Enquetes os esforços dos que saia azul
Que esconde apenas
Liberdade.